Un ataque aéreo mediante dispositivos no tripulados paralizó las actividades rurales este 7 de abril en el corregimiento de Ampudia, al sur del Valle del Cauca. Artefactos explosivos lanzados desde drones cayeron directamente sobre propiedades civiles, perforando los techos de las viviendas y dejando animales de corral con graves heridas.
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La emergencia obligó a los campesinos a resguardarse de inmediato, pues tras las detonaciones desde el aire se desató un intenso combate. Las ráfagas de fusil cruzaron la zona debido a los enfrentamientos entre las tropas de la Tercera Brigada del Ejército Nacional y la estructura disidente ‘Jaime Martínez’, un grupo armado que rinde cuentas a ‘Iván Mordisco’.
Daños en predios y esquirlas en los corrales
El uso de tecnología para soltar cargas explosivas sobre áreas que pueden estar habitadas evidencia un cambio táctico del grupo armado, el cual afecta de frente la economía de subsistencia de las familias de Jamundí. Todo esto fue reportado inicialmente por el diario El Tiempo, en el que señala que una de las cargas detonó directamente en el interior de una marranera, por lo que los efectos de la explosión alcanzaron a los cerdos, generando un impacto para los dueños de la finca, quienes tuvieron que presenciar los daños a uno de sus medios de trabajo bajo el fuego cruzado.
La violencia ejercida hacia la comunidad rural es evidente y ha llegado a un punto crítico. Un habitante del sector, citado por El Tiempo, lanzó una súplica desesperada que refleja el sentir colectivo de las veredas afectadas: “¡No más guerra de los disidentes!”. Este grito de auxilio surge luego de que varios meses estén viviendo al asedio constante que limita la libre movilización y la tranquilidad en la región.
La estrategia de utilizar explosivos no convencionales de forma indiscriminada cerca de la población tiene un historial reciente y destructivo en la jurisdicción. En aquel ataque, los miembros de la misma disidencia intentaron volar la subestación de Policía utilizando dos cilindros bomba que estallaron antes de alcanzar el objetivo perimetral, reportó el diario mencionado anteriomente.
El saldo de esa jornada violenta fue de nueve civiles resultaron heridos por la onda expansiva y 18 viviendas sufrieron daños estructurales severos, dejando a varias familias a la intemperie. La Alcaldía de Jamundí tuvo que desplegar un plan de contingencia urgente para brindar apoyo psicosocial y rutas de atención de emergencia a los damnificados. La reciente incursión con aeronaves en Ampudia confirma que la amenaza sobre las zonas pobladas sigue latente, mientras las fuerzas militares mantienen las maniobras operativas para repeler a las estructuras ilegales en la zona montañosa.
