Las carreteras del departamento del Cesar se convirtieron en el escenario de un nuevo y contundente golpe contra las finanzas de las organizaciones criminales. En un operativo relámpago, la Policía de Tránsito y Transporte logró interceptar un cargamento de 200 kilogramos de clorhidrato de cocaína, el cual pretendía ser distribuido a través de los corredores estratégicos del norte del país.
Una maniobra evasiva que delató el crimen
El procedimiento tuvo lugar a la altura del kilómetro 04, en la jurisdicción del municipio de La Paz, en el tramo vial que conecta esta localidad con el sector de Distracción. Durante las labores de prevención y control de rutina, los uniformados detectaron un vehículo que despertó sospechas de inmediato.
Al notar la presencia del puesto de control policial, el conductor del automotor realizó una maniobra evasiva, desviando su rumbo de manera abrupta hacia un corregimiento cercano para evitar la inspección. Esta acción activó un despliegue inmediato de las unidades policiales en la zona. Tras un rastreo por el perímetro urbano, el vehículo fue hallado abandonado al costado de una cancha de arena, mientras que los ocupantes emprendieron la huida.
El botín: $2.400 millones ocultos en costales
Al inspeccionar el interior del automóvil, los agentes descubrieron seis costales que contenían 200 paquetes rectangulares. Cada bloque, con un peso aproximado de un kilogramo, estaba meticulosamente envuelto en vinipel y cinta adhesiva negra, presentando diversas marcaciones que, según expertos, corresponden a los sellos de calidad o destino de las estructuras criminales.
El coronel Jair Alonso Parra Archila, director de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, destacó la magnitud del operativo:
“Este cargamento estaría avaluado en 2 mil 400 millones de pesos. El resultado demuestra que nuestros controles en los ejes viales continúan generando afectaciones reales a las estructuras dedicadas al narcotráfico”, afirmó el alto oficial.
2026: Un año de cifras récord en incautaciones
En lo que va corrido del año 2026, la lucha contra el tráfico de estupefacientes ha tomado un ritmo sin precedentes. Con este operativo, la Policía de Tránsito y Transporte suma un total de 862 kilogramos de clorhidrato de cocaína incautados en las vías nacionales en menos de tres meses.
Este resultado no solo representa una pérdida económica masiva para los grupos armados ilegales, sino que también debilita su capacidad logística y de distribución a nivel regional e internacional. La droga incautada fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación, adscrita a la Dirección Especializada contra el Narcotráfico en Bogotá, donde se iniciarán las investigaciones para dar con los propietarios del cargamento.
La Policía Nacional ha reafirmado su compromiso de blindar las carreteras del país y hace un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad sospechosa, recordándoles que la seguridad vial es una tarea conjunta entre autoridades y comunidad.
