La tranquilidad de la localidad de Fontibón, en el occidente de Bogotá, se vio interrumpida por un operativo de alta precisión que puso fin a la huida de uno de los hombres más buscados por las autoridades del estado de Florida, Estados Unidos. Se trata de Cristian Poveda, un ciudadano colombiano que, tras meses de evadir la justicia norteamericana, fue interceptado por un cuerpo de élite en la capital del país.
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Un pasado oscuro oculto bajo el perfil de un instructor
Poveda no llamaba la atención entre los residentes de Bogotá. Según las investigaciones de inteligencia, el sujeto se desempeñaba actualmente como instructor de un gimnasio, llevando una vida aparentemente normal y deportiva. Sin embargo, detrás de esa fachada de bienestar se escondía un requerimiento internacional por delitos de violencia física y abuso sexual.
El operativo que llevó a su captura fue un esfuerzo coordinado entre la Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y el apoyo estratégico del Servicio de Marshals de los Estados Unidos.
Los hechos: Una noche de terror en agosto de 2025
De acuerdo con las declaraciones del Coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, Director de la DIJIN, los hechos que motivaron la circular roja de INTERPOL ocurrieron en agosto de 2025 en territorio estadounidense. La investigación judicial de Florida detalla un escenario de crueldad extrema contra su entonces pareja sentimental.
“El capturado es señalado de presuntamente haber agredido física, psicológica y sexualmente a su expareja”, afirmó el Coronel Alfonso.
El detonante, según el expediente, habría sido un cuestionamiento por una presunta infidelidad. En medio del altercado, Poveda no solo habría golpeado y violado a la víctima, sino que también la mantuvo privada de la libertad, despojándola de su teléfono celular y pertenencias para evitar que pidiera auxilio. El calvario de la mujer terminó gracias a un descuido del agresor, momento que ella aprovechó para escapar y solicitar refugio con un vecino.
El escape y la cacería internacional
Consciente de la gravedad de sus actos y de la inminente respuesta policial en EE. UU., Poveda abandonó el país norteamericano el mismo día de los hechos, aterrizando en Colombia con la intención de mimetizarse en la urbe bogotana.
No obstante, la cooperación internacional permitió rastrear sus movimientos. Tras su captura en Fontibón, el implicado fue trasladado a las instalaciones de la DIJIN para los protocolos de identificación. Actualmente, se encuentra bajo custodia de la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, a la espera de que se concrete su trámite de extradición para comparecer ante una corte de Florida.
Este caso resalta la efectividad de las alianzas entre Colombia y Estados Unidos para combatir la violencia de género y asegurar que las fronteras no sean una barrera para la justicia.
