En el marco de la jornada de la Paz Electoral en Bogotá, el ambiente político y de seguridad en Colombia se sacudió tras las declaraciones del Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach. Con un tono directo y sin ambigüedades, el jefe del Ministerio Público puso en duda la voluntad de paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) frente a su reciente anuncio de cese de hostilidades.
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“Ya no comemos cuento”: La desconfianza del Ministerio Público
La intervención de Eljach no fue una simple formalidad institucional. El procurador fue enfático al señalar que el país ha sido testigo de ciclos repetitivos donde los grupos armados prometen treguas temporales para ganar legitimidad o respiro operativo antes de los cambios de mando.
“Ese cuento de que cada 4 años, antes de que termine un gobierno, se hace una promesa para hacer la paz y dejar hacer las elecciones, eso ya lo conocemos. Ya no comemos cuento, pero ojalá sea cierto y ojalá sea en serio”, sentenció Eljach.
Además de cuestionar la intención de fondo, el procurador instó a las autoridades competentes a realizar un peritaje riguroso sobre la autenticidad del documento emitido por la guerrilla. Para el jefe del órgano de control, no se puede dar por sentado un compromiso de “delincuentes” —como los calificó— sin una verificación técnica previa que garantice que el mensaje proviene realmente de la cúpula con mando y control sobre sus frentes.
Blindaje total: Así será el ‘Plan Democracia’
Más allá de la retórica del ELN, la preocupación central de la Procuraduría radica en la seguridad de los ciudadanos que acudirán a las urnas. Eljach aprovechó el escenario para enviar un mensaje de tranquilidad, respaldado por las capacidades de la Fuerza Pública.
De acuerdo con el procurador, el Estado no dejará la seguridad electoral al azar ni a la voluntad de grupos insurgentes. Los puntos clave del despliegue son:
Despliegue masivo: 250,000 hombres de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional ya están operativos.
Estrategia de Georreferenciación: Bajo el denominado ‘Plan Democracia’, se han mapeado los municipios con mayor riesgo de alteración del orden público.
Anticipación: La inteligencia militar trabaja para neutralizar intentos de sabotaje antes de que ocurran.
El mapa crítico de las regiones
Aunque el panorama nacional cuenta con un despliegue sin precedentes, Eljach reconoció que existen focos de calor donde la situación es “crítica”. En estos puntos específicos, donde históricamente el conflicto ha empañado los procesos democráticos, las autoridades han reforzado la vigilancia para evitar que actores armados coaccionen el voto.
La postura de la Procuraduría es clara: la paz no se negocia con promesas de última hora, sino que se garantiza con la presencia soberana del Estado en cada rincón del país. Mientras el país espera la confirmación de la voluntad del ELN, las instituciones se preparan para el peor escenario, asegurando que el derecho constitucional a elegir sea inviolable.
