En una operación relámpago que subraya la eficacia de la cooperación judicial entre Colombia y Brasil, la Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL, logró la captura de Miguel Ángel Díaz Lozano. El ciudadano colombiano es señalado por las autoridades brasileñas como una pieza clave en el engranaje de una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes y el blanqueo de capitales.
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La detención se materializó en el sector de Santa Rita, poniendo fin a años de rastreo internacional sobre quien es considerado el principal operador financiero de una estructura con tentáculos en el corazón de la Amazonía.
El “pitufeo” pesquero: Una fachada de un millón de dólares
De acuerdo con las investigaciones lideradas por el Coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la DIJIN, Díaz Lozano utilizaba una sofisticada estrategia para dar apariencia de legalidad a los dividendos del narcotráfico. El eje central de la operación era una empresa fachada del sector pesquero registrada legalmente en el estado de Amazonas, Brasil.
“La modalidad delictiva consistía en la utilización de esta empresa como instrumento para el ingreso sistemático de capital ilícito”, explicó el Coronel Alfonso Sanabria.
Para eludir los controles de los sistemas financieros y no levantar sospechas ante las unidades de inteligencia financiera, la organización recurría a la técnica conocida como “pitufeo”. Entre los años 2019 y 2025, la estructura logró movilizar cerca de un millón de dólares mediante una fragmentación extrema de los recursos:
- 2.229 depósitos registrados en total.
- Transacciones de bajo monto para evitar alertas automáticas.
- Flujo de capital proveniente principalmente de Belo Horizonte y Teófilo Otoni, en el estado de Minas Gerais.
Cooperación internacional y proceso de extradición
El éxito de la captura fue posible gracias a un intenso intercambio de información entre agencias internacionales y la activación de capacidades operativas conjuntas. Este caso resalta la vulnerabilidad de las fronteras amazónicas frente a empresas de fachada que simulan actividades comerciales legítimas para ocultar el rastro del dinero sucio.
Tras su detención, Miguel Ángel Díaz Lozano fue trasladado y puesto a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación. Actualmente, se encuentra bajo custodia a la espera de que se surtan los trámites por vía diplomática para su extradición hacia Brasil, donde deberá responder por los delitos de organización criminal y lavado de activos.
Este operativo representa un golpe contundente a las finanzas de las redes transnacionales que operan entre los dos países, enviando un mensaje claro sobre la vigilancia sobre sectores económicos estratégicos como el pesquero.
