En un fallo que envía un mensaje contundente contra el turismo sexual transnacional, el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia condenó a 18 años de prisión al ciudadano estadounidense Michael Jamie Inofuentes, de 45 años. El procesado fue hallado culpable de abusar sistemáticamente de una menor de 15 años en la capital de Antioquia, en un caso que ha conmocionado a la opinión pública por la sevicia y la manipulación ejercida.
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La sentencia es el resultado de una operación de inteligencia coordinada entre la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y agencias federales de los Estados Unidos como HSI (Homeland Security Investigations).
La “Prueba Reina”: WhatsApp reveló el modus operandi
La investigación se fundamentó en la recuperación de conversaciones digitales que Inofuentes sostuvo con la víctima entre el 26 de febrero y el 14 de abril de 2024. En estos chats, quedó registrado cómo el agresor se aprovechó de la extrema precariedad económica de la joven. Bajo el engaño de una falsa ayuda, Inofuentes contactó a la menor, quien en su vulnerabilidad le manifestó que “estaba pasando hambre” y temía quedar en situación de calle.
Valiéndose de esta necesidad, el hombre —originario de Viena, Virginia— realizó pagos irrisorios de entre 13 y 47 dólares (aproximadamente 50.000 a 180.000 pesos colombianos) para satisfacer sus deseos sexuales en un hotel de Medellín. La gravedad del caso alcanzó su punto más crítico cuando se confirmó durante el proceso que la menor había quedado en embarazo tras uno de estos encuentros.
Captura y confesión: Un historial de abusos
Inofuentes fue capturado el 4 de noviembre de 2024 en el Aeropuerto Internacional de Miami. En ese momento, el sujeto intentaba realizar una conexión hacia Washington tras salir de Colombia. Aunque inicialmente negó los cargos, la contundencia de las pruebas forenses y digitales lo obligaron a aceptar su responsabilidad.
Lo más alarmante de su declaración fue el reconocimiento de que habría dejado otros hijos en Colombia, producto de previas conductas de explotación sexual con otras menores de edad. Actualmente, las autoridades avanzan en una investigación paralela para identificar a estas posibles víctimas y adjuntar dichos casos a su expediente criminal.
Medellín: Territorio hostil para los depredadores
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien ha liderado una estrategia de “mano dura” contra el turismo de explotación, celebró la decisión judicial. El mandatario enfatizó que esta condena no es un hecho aislado, sino parte de una ofensiva que ya suma varios extranjeros sentenciados a penas ejemplares, incluyendo cadenas perpetuas.
“Esta victoria judicial demuestra que el trabajo articulado con agencias internacionales da frutos. Quien venga a Medellín a tocar a nuestros niños, niñas y adolescentes, debe saber que lo vamos a perseguir hasta que termine tras las rejas”, afirmó Gutiérrez.
Con este fallo, Inofuentes se suma a la lista de extranjeros condenados recientemente por delitos similares en la ciudad, junto a nombres como Stefan Andrés Correa, Manuel Poceiro y Mohamed Anaswed, reafirmando que la cooperación bilateral entre Colombia y EE. UU. es hoy más robusta que nunca.
Recomendaciones y prevención
Las autoridades instan a la ciudadanía a denunciar cualquier comportamiento sospechoso en hoteles y zonas turísticas. La captura de este depredador fue posible gracias a la denuncia valiente de la madre de la menor, lo que permitió activar los protocolos internacionales de búsqueda y captura.
La lucha contra la ESCNNA (Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes) sigue siendo la prioridad número uno en la agenda de seguridad de Medellín, buscando limpiar la imagen de la ciudad y proteger su recurso más valioso: la infancia.
