En un movimiento que redefine el tablero de la salud en Colombia, el presidente Gustavo Petro ha lanzado una contundente advertencia sobre el futuro de las Entidades Prestadoras de Salud (EPS). A través de una respuesta dirigida al periodista Julio Sánchez Cristo, el mandatario no solo defendió el traslado masivo de más de 3 millones de usuarios a la Nueva EPS, sino que reveló su plan de adscribir esta entidad directamente al Ministerio de Salud.
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Este anuncio surge en un momento crítico para el sector, donde la sostenibilidad financiera y la atención al usuario están bajo la lupa de la opinión pública y los entes de control.
El fin de las EPS como las conocemos: La advertencia de Petro
El presidente fue tajante al diagnosticar la situación actual del sistema: “Las EPS están quebradas”. Según Petro, estas entidades no constituyeron las reservas técnicas obligatorias que cualquier aseguradora financiera debe mantener, entrando en causal de liquidación incluso antes de que iniciara su mandato.
La estrategia del Gobierno, según explicó el jefe de Estado, ha sido mantenerlas operativas a la espera de que el Congreso de la República apruebe la reforma a la salud en marzo. El objetivo es claro: transformar las EPS en entidades no financieras y no giradoras de recursos. De no aprobarse este proyecto de ley, el mandatario advirtió que el destino inevitable para la mayoría será la liquidación.
“Solo así sobrevivirían en el sistema de salud”, afirmó Petro, subrayando que, en caso de quiebra, las deudas de estas entidades deberían ser cobradas directamente a los patrimonios de sus dueños y no al erario público.
La Nueva EPS: El nuevo brazo del Ministerio de Salud
Uno de los puntos más polémicos de la declaración es el futuro de la Nueva EPS. Tras adquirir un 1% adicional de las acciones, el Gobierno Nacional obtuvo el control de la entidad, y ahora el plan es formalizar su vínculo institucional.
“Pienso pasarla directamente adscrita al Ministerio de Salud”, escribió el presidente. Esta decisión se fundamenta en que la Nación es responsable de la mitad de la deuda de esta entidad. Al ser el Gobierno el accionista mayoritario, Petro asegura que la Nueva EPS será la “menos afectada” financieramente una vez se ejecute el Confis de Vigencias Futuras para el pago progresivo de sus obligaciones.
¿Qué pasará con los pacientes y sus servicios?
Ante la incertidumbre de los afiliados, especialmente tras las críticas de gremios como ACEMI que califican de “imprudente” el traslado masivo de usuarios, el presidente aseguró que el modelo de giro directo ha demostrado éxito en el fortalecimiento de la red pública, a pesar de las “mafias internas” que, según él, persisten en el sistema.
Para los millones de colombianos que hoy forman parte de la Nueva EPS o de aquellas entidades en riesgo de liquidación, el panorama es de transición. El Gobierno insiste en que el dinero público no se usará para sanear deudas privadas, lo que marca una línea roja en la negociación con las EPS tradicionales.
La mirada del país está puesta ahora en el Congreso, donde el debate de marzo definirá si el modelo propuesto por Petro se convierte en ley o si el sistema se encamina a una reconfiguración forzada por las liquidaciones masivas.
