El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó este 19 de febrero que la jueza Vivian Polanía falleció a causa de una intoxicación provocada por una sobredosis de cocaína. El dictamen oficial determinó que la cantidad hallada en su organismo fue letal, descartando en una parte la hipótesis de un homicidio o la presencia de signos de violencia física. Sin embargo, la investigación sigue en manos de la Fiscalía General de la Nación debido a la detección de rastros de otras sustancias.
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Para comprender todo lo que esta sucediendo con este caso, que para muchos es extraño, es fundamental repasar las etapas clave del expediente. Según la información documentada públicamente y reconstruida por La FM, la historia abarca desde las primeras alertas familiares hasta la aparición de mensajes de voz comprometedores.
El hallazgo en Cúcuta: ¿un rescate en medio de la tragedia?
El día del hallazgo fue el 17 de diciembre de 2025, todo esto resonó por el silencio de Polanía ante las insistentes llamadas de sus cercanos, lo que motivó la intervención de las autoridades en su apartamento en Cúcuta.
Al ingresar, los uniformados no solo confirmaron la muerte de la funcionaria judicial, sino que encontraron a su bebé de apenas mes y medio de nacido en la misma habitación. El menor fue rescatado y trasladado para una valoración médica preventiva, mientras los peritos acordonaban una escena que no presentaba alteraciones evidentes. Un día después, el 18 de diciembre, la Fiscalía ordenó los estudios toxicológicos.
Las advertencias grabadas y la duda sobre su expareja
Mientras el cuerpo era analizado por lo científicos, el caso dio un giro mediático en la última semana de diciembre. Salieron a la luz pública unas presuntas grabaciones de voz enviadas por la jueza a su entonces expareja, Anuar Salín Jure.
En esos audios se escucha que Polanía fue clara al señalar que si algo llegaba a ocurrirle, la responsabilidad recaería sobre él. La Fiscalía incorporó de inmediato este material a las líneas de investigación preliminar con el fin de verificarlos y entender el contexto personal de la funcionaria en sus últimos días.
El rastreo pericial desde los laboratorios de Bogotá
El proceso entró en un periodo de reserva durante enero de 2026, a aproximadamente un mes después de su fallecimiento. Las muestras biológicas recolectadas en Cúcuta fueron trasladadas a la capital del país para ser estudiadas en pruebas técnicas especializadas. El objetivo de todo esto era identificar con precisión qué tipo de compuestos alteraron el funcionamiento del organismo que causaron la muerte de la jueza.
La confirmación técnica y el futuro del expediente
El reporte entregado hoy, ayudo a resolver uno de los interrogantes, pero sobre todo el principal, en el que el “colapso” que origino posiblemente su muerte y determinaron que fue la cocaína fue el detonante de esto. No obstante, las autoridades judiciales ahora se centrarán en analizar la interacción de esta droga con los otros elementos químicos hallados en las muestras adicionales.
La Fiscalía continuará evaluando el material probatorio restante para esclarecer de manera integral las circunstancias que rodearon la pérdida de la jueza, manteniendo activas las pesquisas complementarias.
