En la tarde del pasado miércoles 11 de febrero se presentó un hecho sicarial en el norte de Bogotá, que cobró la vida de dos personas: el reconocido empresario del arroz, Gustavo Aponte, y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez. Tras lo sucedido, se reveló el relato de un testigo que con crudeza narró la situación de angustia que vivieron varios de los presentes.
A eso de las 4:00 p.m se dieron estas acciones delictivas justo en un reconocido gimnasio ubicado en la carrera Séptima con calle 85; sitio al que arribaron los sicarios en motocicleta y vestidos de traje, con todo meticulosamente planeado, dos minutos antes de cometer el acto.
Este empresario, dueño de las compañías Arroz Sonora y Flexo Spring, y su guardaespaldas fueron trasladados a la Clínica del Country a donde llegaron sin signos vitales luego de haber recibido impactos de bala; cabe acotar que el encargado de darle protección a Aponte era un uniformado retirado de la Policía Nacional desde 2021.
Esto le puede interesar: El vínculo que conecta a Gustavo Aponte, empresario asesinado en Bogotá, con Miguel Uribe Turbay
¿Qué dijeron los testigos del tiroteo al empresario de arroz en Bogotá?
Mientras se adelantan las investigaciones para dar con el paradero de los delincuentes, varias cámaras de seguridad han permitido recolectar material probatorio para dar con la captura de los sicarios, dentro de lo que se destaca que se movilizaban en una motocicleta de la marca TVS, más exactamente una Apache 200.
Adicionalmente, varios testigos han dado a conocer sus versiones a las autoridades y medios de comunicación. Muestra de esto fue el relato que se dio a conocer en la emisora Blu Radio, en la que un individuo relató los momentos de angustia que vivió al periodista Julián Ríos.
“Todo fue muy feo, escupían mucha sangre por la boca, les salía por la nariz y por la cabeza. Les dispararon solo una vez, fue un solo ‘guamazo’. Ellos se escaparon en moto”, expresó el testigo.
A todo esto se añadió la revelación del vínculo entre Gustavo Aponte y la familia de Miguel Uribe Turbay, el aspirante que perdió la vida hace seis meses tras otro atentado sicarial que conmocionó al país. La coincidencia en las fechas no pasó inadvertida. El asesinato de Aponte ocurrió exactamente el día en que se cumplía medio año de la muerte de Uribe Turbay, lo que llevó a muchos a evocar la cercana relación que mantenía el empresario con los allegados del congresista.
Según trascendió, el lazo que los unía no era de carácter político ni comercial, sino profundamente espiritual y personal. María Carolina Hoyos, hermana del senador, y María Claudia Tarazona, su viuda, manifestaron públicamente su pesar por el fallecimiento de Aponte y resaltaron el acompañamiento que les brindó en uno de los periodos más dolorosos de sus vidas.
En sus redes sociales, Hoyos compartió un mensaje que reflejó esa cercanía: “Hay dos momentos que guardo en mi corazón y que jamás olvidaré: cuando entró conmigo a la UCI y llevó la Virgen María hasta la habitación de Miguel; y hace pocos meses, cuando Miguel ya había fallecido, volvió a llevar la Virgen a nuestra casa, donde rezamos nuevamente para pedir consuelo y su amor”, escribió en su cuenta de Instagram.
