Un hombre sufrió unas posibles quemaduras luego de morder la batería dentro de un local de servicio técnico. El incidente, registrado por cámaras de vigilancia, muestra el momento exacto en el que el componente electrónico estalla en una bola de fuego luego de la presión ejercida por los dientes del sujeto.
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El suceso ocurrió cuando el hombre, cuya identidad no ha sido revelada, manipulaba el repuesto frente al mostrador. Las imágenes confirman cómo el fuego envolvió el rostro de forma instantánea, obligando a los presentes a retroceder ante la magnitud de la llamarada.
¿Por qué una mordida detona una batería?
Lo que las cámaras captaron fue una reacción química en cadena documentada, en un artículo de Nature Communications del 2015, que explica el “funcionamiento de baterías de iones de litio“, evidencia el porque de esta situación. Al clavar los dientes, el cliente pudo deformar la estructura de la batería, causando un cortocircuito interno.
Expertos en el artículo advierten que las baterías de iones de litio contienen un electrolito inflamable que, al perforarse, no solo se incendia instantáneamente, sino que expulsa componentes tóxicos. La combinación de la presión y la saliva puede actuar como un catalizador, convirtiendo el dispositivo en una pequeña bomba térmica.
Recomendaciones de seguridad técnica
Según CPSC (Consumer Product Safety Commission), la manipulación de baterías dañadas o infladas debe realizarse exclusivamente con herramientas no conductoras y equipo de protección. Instituciones de seguridad de productos de consumo subrayan que nunca se debe aplicar presión mecánica sobre celdas de litio, ya que el contacto del litio con el oxígeno y la mezcla de sus componentes internos podría provocar una combustión violenta. Hasta el momento no se conoce el estado de salud o los daños generados por la explosión en el hombre.
