En una operación relámpago marcada por el hermetismo y un despliegue policial sin precedentes, Andrés Felipe Marín Silva, conocido en el mundo del hampa como alias ‘Pipe Tuluá’, fue extraditado a los Estados Unidos en la madrugada de este martes 3 de febrero. El máximo cabecilla de la estructura criminal ‘La Inmaculada’ abandonó suelo colombiano a las 4:15 a.m., cumpliendo así con la resolución firmada por el presidente Gustavo Petro.
Le puede interesar: Importante golpe a la finanzas del narcotráfico: incautan 550 kilos de marihuana en carreteras del Cauca
Un operativo de alta seguridad desde Bogotá
El traslado de Marín Silva comenzó en la estación de Policía de Los Mártires, en el centro de Bogotá. Bajo un fuerte dispositivo de seguridad liderado por la Policía Nacional, el capturado fue llevado hasta el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM).
La salida del país de ‘Pipe Tuluá’ representa un golpe contundente a las bandas delictivas que operan en el Valle del Cauca, donde ‘La Inmaculada’ ha sembrado terror durante años. Antes de abordar el avión que lo llevaría a territorio norteamericano, se conoció que el hoy extraditado lanzó un mensaje pidiendo “no tomar retaliaciones”, un intento por frenar posibles oleadas de violencia en su zona de influencia.
Los cargos que enfrenta en la justicia estadounidense
El prontuario de ‘Pipe Tuluá’ en Estados Unidos no es menor. Según la acusación emitida el 11 de septiembre de 2024 (caso 4:24-CR-195), Marín Silva es señalado como una pieza clave en el engranaje del narcotráfico trasnacional. Al llegar a suelo estadounidense, deberá comparecer por tres cargos principales:
- Concierto para distribuir y poseer cocaína con intención de distribución.
- Conspiración para traficar, con el pleno conocimiento de que la mercancía sería importada ilegalmente a los EE. UU.
- Fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de cocaína, vinculándolo directamente con operaciones de gran escala.
El Gobierno Petro alcanza cifras récord en extradiciones
La extradición de este cabecilla no solo es una noticia judicial, sino también un punto de referencia político. El ministro de Justicia, Andrés Idárraga, aprovechó la coyuntura para resaltar la efectividad de la actual administración en la lucha contra el crimen organizado.
“Este Gobierno ha roto el récord histórico con 809 extradiciones“, afirmó Idárraga.
Según las cifras oficiales, esto representa un incremento del 6,3% frente al gobierno de Iván Duque y un 7,6% más que el segundo mandato de Álvaro Uribe Vélez, posicionando la gestión actual como la de mayor actividad en el traslado de criminales hacia tribunales internacionales.
Con la partida de ‘Pipe Tuluá’, las autoridades colombianas esperan desarticular los nexos financieros de ‘La Inmaculada’ y reducir los índices de criminalidad en el suroccidente del país.
