El panorama judicial para el Clan del Golfo ha dado un giro definitivo. La Corte Suprema de Justicia de Colombia ha emitido un concepto favorable a la solicitud de extradición de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, conocido en el mundo criminal como alias ‘Chiquito Malo’. Con esta decisión, el máximo cabecilla de la organización queda a un solo paso de comparecer ante una corte federal en el estado de Florida.
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Ávila Villadiego no es un nombre cualquiera en el mapa de la criminalidad organizada. Tras la captura y posterior extradición de Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, ‘Chiquito Malo’ asumió las riendas de la estructura, consolidándose como el heredero del control territorial en zonas críticas como el Urabá, el Caribe, el Pacífico y el noroccidente colombiano.
El expediente que lo llevará ante la justicia de Florida
La solicitud enviada por los Estados Unidos se fundamenta en un robusto expediente de narcotráfico. Según las investigaciones de agencias internacionales y la Fiscalía colombiana, ‘Chiquito Malo’ fue la pieza clave en la coordinación de toneladas de cocaína enviadas hacia Centroamérica con destino final en territorio estadounidense.
Sin embargo, su prontuario en Colombia es aún más extenso. Las autoridades le atribuyen una serie de delitos que han desangrado a las regiones bajo su influencia:
- Concierto para delinquir agravado.
- Homicidio selectivo y masacres.
- Desplazamiento forzado de comunidades rurales.
- Extorsión y minería ilegal como fuentes de financiación alterna.
El fracaso de los diálogos y su fuga de la negociación
Un punto determinante en la situación actual de Ávila fue su papel en los acercamientos de paz. Aunque su nombre figuró inicialmente en las listas para una eventual mesa de diálogo con el Gobierno Nacional, el cabecilla optó por la clandestinidad. Al fugarse del proceso de paz, perdió cualquier beneficio jurídico de suspensión de órdenes de captura, quedando fuera de la hoja de ruta que el Gobierno mantiene con otros sectores de la organización.
Mientras ‘Chiquito Malo’ prepara su defensa internacional, el proceso de paz con el Clan del Golfo avanza sin él. Se espera que este año se definan las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT), un paso crítico en la desmovilización de las estructuras que decidieron mantenerse en la mesa.
¿Qué sigue para el cabecilla?
Tras el aval de la Corte Suprema, la “pelota” está ahora en el campo de la Casa de Nariño. El presidente de la República tiene la potestad final de firmar la resolución de extradición. De hacerlo, se concretaría el golpe más significativo a la cúpula del Clan del Golfo desde la caída de ‘Otoniel’, enviando un mensaje de contundencia contra quienes persisten en el control de rutas transnacionales de droga.
La defensa del procesado aún tiene recursos administrativos para intentar frenar el traslado, pero la jurisprudencia en casos de narcotráfico sugiere que su partida hacia los Estados Unidos es inminente.
