La precandidata presidencial Vicky Dávila lanzó una ofensiva verbal directa contra el caricaturista Julio César González, conocido como ‘Matador’. La controversia estalló este 13 de enero tras las recientes publicaciones del dibujante, las cuales fueron interpretadas como ataques personales y burlas hacia el aspecto físico de la senadora Paloma Valencia.
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Dávila, durante un evento, fue tajante al cuestionar la integridad del caricaturista: “Él no debería llamarse Matador, sino maltratador, golpeador... es un golpeador de mujeres, abusador infame”, afirmó. Con estas palabras, la comunicadora no solo rechazó el contenido de las caricaturas, sino que trajo al presente el historial de denuncias de violencia que ha perseguido a González en años anteriores.
El detonante de esta nueva crisis fue la difusión de contenidos donde González habría hecho burla de la apariencia y el peso de la senadora del Centro Democrático. Ante esto, Dávila fue enfática en señalar que este tipo de “humor” cruza la línea del respeto humano y se convierte en violencia política de género.
Las previas denuncias de violencia de Julio César González
La confrontación trajo a la memoria el historial de violencia física de González, un caso que dio un giro mediático en marzo de 2023 cuando fue despedido de su casa editorial luego de admitir que, en el 2013, su esposa lo denunció formalmente por violencia intrafamiliar, luego de ser víctima de una agresión física. Aunque el caricaturista ha intentado presentar este episodio como un asunto “conciliado”, la realidad legal es distinta.
Diversos sectores legales y defensores de derechos humanos recuerdan hoy la vigencia de la Ley 1542 de 2012, la cual estipula que la violencia intrafamiliar debe investigarse de oficio y no admite el retiro de la denuncia. Pero esta crítica no proviene solo de la oposición, incluso figuras afines a su corriente política que han cuestionado la forma en que el caricaturista se refiere a las mujeres.
Bajo este sustento legal, se ha puesto en duda sus procesos y carrera política, señalando que una agresión física no es un asunto sujeto a desistimiento. Este es el punto que Vicky Dávila utilizó para contrastar los antecedentes del dibujante, tanto en sus redes como hoy en un auditorio, con sus recientes ataques contra la senadora Paloma Valencia.
