El bolsillo de los colombianos respira con un aire de moderación, aunque no en todas las esquinas del país se siente igual. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reveló este jueves 8 de enero que la inflación en Colombia cerró el 2025 en 5,10 %. Esta cifra marca un porcentaje importante en la recuperación económica, siendo el registro más bajo desde el atípico 1,61 % que dejó el año 2020.
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Pese a que el dato anual es positivo, el último mes del año pasado sorprendió a los analistas. Mientras el mercado esperaba un incremento cercano al 0,35 %, el IPC de diciembre se ubicó en 0,27 %. No obstante, detrás de este promedio nacional se esconde una realidad de contrastes profundos entre las capitales del país.
¿Dónde es más caro vivir en Colombia?
Si usted vive en el oriente o el eje cafetero, es probable que haya sentido un golpe más fuerte en sus finanzas. Bucaramanga se consolidó como la ciudad más cara de Colombia, con una inflación anual del 5,78 %, seguida de cerca por Pereira (5,77 %). En las principales ciudades, el comportamiento fue variado:
- Bogotá con 5,41 %
- Popayán con 5,25 %
- Barranquilla con 5,07 %
- Medellín 5,06 %
- Villavicencio 5,02 %
- Armenia con 5,00 %
- Florencia con 4,94 %
- Manizales con 4,90 %
- Cali con 4,82 %
- Cartagena con 4,80 %
En el otro extremo, el Caribe colombiano dio la sorpresa positiva. Valledupar (3,49 %) y Santa Marta (3,64 %) se posicionaron como las ciudades más baratas para vivir, beneficiadas por una estructura de consumo regional que logró sortear mejor las alzas nacionales. Pasto, por su parte, fue la única ciudad que no registró aumentos de precios en diciembre.
¿Por qué sigue sintiéndose el costo de vida elevado a pesar de la baja en la inflación?
La respuesta está en los servicios y la vivienda. Según el reporte técnico, el alojamiento y los servicios públicos fueron los que más peso tuvieron en el gasto de los hogares, aportando 1,48 puntos porcentuales al total nacional.
Un dato que encendió las alarmas fue la disparidad en las tarifas de energía. Mientras en algunas zonas el precio del gas cayó significativamente, en otros dominios geográficos se registraron incrementos anuales de hasta el 87,78 %, una volatilidad ligada a la transición de contratos y regulaciones internacionales.
El factor comida: Restaurantes al alza, alimentos estables
Para quienes acostumbran comer fuera de casa, las noticias no son tan alentadoras. El sector de restaurantes y hoteles cerró el año con un aporte significativo a la inflación. En Pereira, por ejemplo, el precio de las comidas preparadas fuera del hogar subió un 3,31 % solo en el último mes.
En contraste, los alimentos básicos mostraron una tendencia a la estabilidad. Productos agrícolas y carnes permitieron que la canasta básica no se disparara, ayudando a que el impacto en las familias de clase media y sectores vulnerables fuera equilibrado, manteniéndose en un rango cercano al 5,11 %.
