La inteligencia artificial ya no es una promesa futura, sino una herramienta decisiva que está transformando la docencia, la investigación y la gestión universitaria en América Latina. En eso coincidieron expertos iberoamericanos en Medellín durante el IV Seminario Internacional sobre Calidad y Acreditación Universitaria en América Latina, un foro que reunió a más de 8.500 académicos y profesionales de la región y de España, y que se consolida como la principal cita anual sobre calidad en la educación superior latinoamericana.
El encuentro, organizado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y la Universidad de Antioquia, con el apoyo de ASCUN, SUE, SUE Caribe, ACIET, FODESEP y la Red Colombiana de Posgrados.
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Uso de la inteligencia artificial en la educación superior
Más de 150 asistentes participaron de manera presencial en la sede de la Universidad de Antioquia, mientras miles se conectaron de forma virtual desde distintos países.
Durante la apertura, el rector de la Universidad de Antioquia, Héctor Iván García, advirtió sobre los retos y oportunidades que trae la IA para el aseguramiento de la calidad.
“Desde la perspectiva de la calidad, la IA ofrece oportunidades significativas. Diversos informes destacan que, para fortalecer la toma de decisiones basadas en datos, en el ámbito de la investigación, la IA puede aportar elementos importantes desde la interacción del recurso humano como esencia. El uso no regulado de la IA puede producir sesgos y afectar derechos fundamentales”, señaló.
La necesidad de regulación fue uno de los ejes del debate. Martha Elena Hernández Duarte, subdirectora de Aseguramiento de la Calidad del Ministerio de Educación Superior de Colombia, destacó que “claramente deben aplicarse marcos regulatorios en el uso de la IA. Como país, hace un año presentamos la construcción de la política pública nacional sobre Inteligencia Artificial. Decidimos unirnos a una política pública nacional para generar la capacidad de la investigación, con el fin de impulsar la transformación social de Colombia”.
Para Jairo Miguel Torres Oviedo, presidente de ASCUN y del SUE, el sistema universitario colombiano enfrenta un punto de inflexión. “El sistema de educación superior colombiano venía adoptando un modelo tradicional y rígido. Frente a los cambios del mundo actual, nos corresponde movernos”, afirmó.
Desde una mirada estratégica, Andrés Eduardo Vásquez, gerente general de FODESEP, sostuvo que la irrupción de la IA obliga a repensar el modelo universitario. “Atravesamos un momento que definitivamente implica un cambio de reglas. No solo hay que hablar de IA generativa, sino que surgen otras preguntas: ¿qué significa calidad cuando la universidad comparte espacio con máquinas?”, planteó, y cuestionó si es posible hablar de gobernanza académica sin una sólida gobernanza de datos.
El debate académico incluyó paneles sobre políticas públicas, transformación pedagógica, ética y responsabilidad institucional frente a la IA.
Rafael Puyol, presidente de UNIR y ex rector de la Universidad Complutense de Madrid, recordó que la regulación de la IA “está en revolución permanente” y citó marcos desarrollados por la OEA, la UNESCO y la Unión Europea, así como experiencias de universidades como Stanford, Cambridge y la Nacional de Singapur. “Hoy la IA marca un antes y un después”, afirmó.
El seminario continúa con mesas y sesiones en las que participan rectores, expertos internacionales y autoridades académicas, con un consenso claro: la inteligencia artificial llegó para quedarse en la educación superior, y su integración responsable será clave para ampliar los estándares de calidad y responder a los desafíos sociales, éticos y académicos de la región.
