Las intensas lluvias registradas durante cuatro días consecutivos en Necoclí, Antioquia, provocaron una emergencia que habitantes de la zona comparan con la ocurrida en 2010, aunque aseguran que esta ha sido incluso más grave. El desbordamiento de ríos y la acumulación de agua dejaron cultivos bajo el agua, viviendas inundadas y decenas de familias damnificadas.
“La última vez que ocurrió algo parecido fue en 2010, pero la gente dice que esto fue de lejos mucho más grave. Fueron cuatro días de lluvia que no paró”, reveló a PUBLIMETRO Fabio Delgado, habitante y líder social del municipio, tras recorrer varias de las zonas afectadas.
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Uno de los sectores más golpeados es el campesino. Productores de plátano reportan la pérdida total de sus cosechas, luego de que las plantaciones permanecieran sumergidas durante varios días. Según explicó Delgado, los cultivos deberán ser eliminados por completo y el proceso productivo deberá comenzar desde cero.
“Hay plantaciones que todavía están debajo del agua. Ese plátano ya se dañó y toca cortarlo todo. Eso significa esperar unos ocho meses para volver a tener la primera producción, como si se empezara el cultivo de nuevo”, señaló.
Según los habitantes, veredas como Ecuador y Limoncito figuran entre las más impactadas por la emergencia, aunque la afectación se extiende a múltiples sectores rurales. Mientras tanto, organizaciones sociales y ciudadanos han entregado ayudas de manera independiente, al tiempo que la Alcaldía de Necoclí recibe y canaliza donaciones hacia los puntos priorizados.
“La Alcaldía está recibiendo ayudas de muchos lugares y las está canalizando hacia donde más se necesitan, porque ya tienen la caracterización de las personas afectadas”, explicó el líder social.
En el casco urbano y las zonas rurales, numerosas familias permanecen en albergues habilitados, donde reciben asistencia humanitaria. Otras han comenzado a regresar a sus viviendas para evaluar daños, retirar el lodo acumulado y rescatar lo poco que quedó en pie.
“Mucha gente perdió todo. No solo los cultivos, también los enseres, la ropa, las cobijas, los colchones. Ahora están tratando de rescatar lo poco que se pueda”, relató Delgado.
Insuficiente respuesta institucional
La emergencia también dejó un fuerte sentimiento de desazón en la comunidad por la percepción de una respuesta institucional insuficiente. De acuerdo con los testimonios recogidos, en varios sectores los propios habitantes realizaron rescates improvisados ante la falta de apoyo oportuno.
“Hubo familias que tuvieron que salir en balsas porque el helicóptero que se había anunciado nunca llegó. La comunidad fue la que tuvo que unirse para hacer rescates. Mientras la gente sufría, no se sentía la presencia institucional”, afirmó.
Las lluvias también golpearon con fuerza a San Juan de Urabá, que permanece incomunicado por vía terrestre tras el colapso del puente en el sector de Mellitos sobre el río Mulatos y la pérdida de la banca en la cabecera municipal. El puente principal se encuentra en condición crítica, lo que obligó a trasladar gas, combustible y otros suministros únicamente por vía fluvial.
“San Juan está completamente incomunicado por carretera, tanto desde Arboletes como desde Necoclí. Todo está entrando por lancha”, explicó Delgado, quien advirtió que también en ese municipio hay numerosas familias afectadas.
Aunque las ayudas continúan llegando, las comunidades insisten en que la emergencia no termina con la entrega inicial de asistencia.
“Estas ayudas que están llegando ahora son importantes, pero cuando la gente vuelva a sus casas y se encuentre sin nada, las necesidades van a ser muchas más”, concluyó el líder social.
La población sigue apelando a la solidaridad ciudadana y a una respuesta sostenida de las autoridades para atender una emergencia que dejó profundas afectaciones sociales y económicas en el Urabá antioqueño.
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La frase
“Hubo familias que tuvieron que salir en balsas porque el helicóptero que se había anunciado nunca llegó. La comunidad fue la que tuvo que unirse para hacer rescates. Mientras la gente sufría, no se sentía la presencia institucional”, Fabio Delgado, habitante y líder social en Necoclí.
Las cifras
- 1250 familias afectadas y damnificadas según reportes de la Alcaldía de Necoclí.
- 450 familias se encuentran en albergues temporales.





