La gastronomía colombiana atraviesa un momento de reencuentro con sus raíces. Mientras las nuevas generaciones muestran un creciente interés por las cocinas de origen, las técnicas ancestrales y los ingredientes locales, las recetas tradicionales vuelven a ocupar un lugar central en la cultura gastronómica del país.
Platos como el sancocho, el ajiaco, los sudados, las cazuelas y los cocidos han sido durante décadas mucho más que simples preparaciones culinarias. Son recetas que reúnen familias, conservan tradiciones y mantienen viva la memoria colectiva de distintas regiones de Colombia.
En este contexto surge “La Olla Dominical”, una propuesta de Mesa Franca que busca rendir homenaje a la cocina tradicional colombiana a través de recetas regionales, técnicas de cocción en leña y una experiencia diseñada para compartir alrededor de la mesa.
Una celebración de la cocina colombiana cada domingo
Cada domingo, entre la 1:00 p.m. y las 5:00 p.m., Mesa Franca abre sus puertas en Bogotá para ofrecer un menú rotativo inspirado en algunas de las preparaciones más emblemáticas de la gastronomía nacional.
La propuesta incluye platos como:
- Sancocho valluno
- Cazuela de fríjoles
- Sudado de pollo
- Ajiaco
- Mote de queso
- Mute santandereano
La oferta cambia semanalmente, permitiendo a los comensales descubrir sabores representativos de diferentes regiones del país. Además, en algunas jornadas participan cocineros invitados especializados en tradiciones culinarias regionales, enriqueciendo aún más la experiencia.
Más que nostalgia: una apuesta por preservar las tradiciones culinarias
“La Olla Dominical” nace con un propósito claro: devolver protagonismo a esas recetas que marcaron generaciones y que, con el paso del tiempo, se preparan cada vez menos en los hogares colombianos.
La iniciativa busca recuperar el ritual de reunirse alrededor de la mesa para compartir platos pensados para varias personas, en un ambiente relajado acompañado de música y DJs invitados.
La experiencia mantiene la esencia cercana y auténtica que caracteriza a Mesa Franca, convirtiendo el almuerzo dominical en un espacio de encuentro donde la gastronomía se convierte en un vehículo para conectar con la historia y las tradiciones del país.
La cocina en leña, protagonista del sabor
Uno de los elementos distintivos de esta propuesta es el uso de la hoguera de leña, una técnica profundamente ligada a la cocina criolla colombiana.
La cocción en leña aporta sabores más profundos y una identidad particular a las preparaciones, además de mantener viva una tradición culinaria que ha acompañado a generaciones de cocineros en diferentes regiones del país.
“Queríamos crear una experiencia local alrededor de platos tradicionales que a la gente le encantan, pero preparados con ingredientes de primera calidad y con la sabrosura que representa a Mesa Franca”, explicó María Paula Amador, sommelier, gerente y cofundadora del restaurante.
El compromiso con los productores locales
La apuesta por la cocina colombiana también se refleja en la operación diaria del restaurante. Actualmente, Mesa Franca trabaja de la mano de más de 20 productores locales y utiliza aproximadamente un 95 % de ingredientes colombianos en sus preparaciones.
Este enfoque fortalece las cadenas de producción nacional y promueve el consumo de productos locales, una tendencia que gana cada vez más relevancia dentro de la gastronomía contemporánea.
