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Comer en Zipaquirá: guía de ‘Joyitas’ para viajeros garosos

Julia Londoño Bozzi nos ofrece una pequeña guía de ‘joyitas de barrio’ para comer muy bien en Zipaquirá

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Cordero en El Labriego de Zipaquirá

Zipaquirá está suficientemente cerca de Bogotá como para ir a almorzar un domingo, sentirse en otro lugar, y regresar en la tarde con el espíritu contento del paseador. Además de la famosa catedral de sal y la estación del tren, cada vez tiene una oferta gastronómica más amplia e interesante que les comparto para quienes quieran ir y volver en un día, o incluso quedarse un par de días.

DESAYUNAR EN ZIPA

Una poco conocida y muy linda sede del afamado restaurante bogotano La Puerta Falsa está ubicada estratégicamente sobre la plaza. Su oferta de tamales, envueltos, sopas, panes, chocolate y café es amplia y el espacio muy grande para alberagar a locales y turistas al tiempo. No tiene pierde y es un clásico dominguero.

Para quienes buscan sorprenderse, en “Zipa” hay un lugar muy recomendado tanto para desayunar como para tardear y es la fantástica Pastelería Andrea Bo; un ejemplo de cómo la tradición y la innovación puede sentarse juntas a la mesa.

La belleza de la propuesta de Andrea es que sus amasijos, bebidas y postres tienen la calidad de los ingredientes locales en el corazón de sus recetas (frutas de la región, técnicas tradicionales) como la comodidad, presentación y prolijidad del espacio y el servicio que un comensal más global busca.


Es difícil que un lugar tenga las dos cosas: con frecuencia si la receta de la garulla es tradicional, casera, y está elaborada con ingredientes de la zona, no hay el músculo económico para que el espacio tenga estándares de comodidad o una infraestructura apetecida por el turista, o del otro lado del espectro, el pequeño empresario que tiene el músculo no tiene el conocimiento y la sensibilidad gastronómica para hacer una oferta de calidad basada en el producto local. Andrea Bo une lo mejor de los dos mundos: sus garullas, colaciones de maíz, las premiadas tortas de fresa, uchuva y sal zipaquireña (ganadoras del TortaZipaFest) y una oferta naturalmente baja en azúcar, se encuentran en un espacio cómodo, acogedor y con un servicio cálido y eficiente.

Un batido de curuba, una taza de chúcula, una garulla de maíz impecable, un poquito de historia sobre las mujeres independentistas, el paso de Gabo por Zipaquirá y la importancia de la sal en el territorio, se mezclan en una experiencia cómoda y muy rica que ya quisiera Bogotá tener. ¿Dónde se toma hoy uno en Bogotá un batido de curuba tan rico?

ALMORZAR Y COMER EN ZIPA

Ya sea que uno quiera llevarse una experiencia más cuidada y confortable o una más casual y moderna, la oferta no solo satisface, sino que sorprende:

Detrás de la estética que adorna con flores de plástico, y que recuerda que estás en un municipio, el local esquinero de El Labriego esconde una propuesta consciente y un gran esfuerzo por ejecutar con calidad y técnica un plato de cordero, un pescado bien hecho, y unas papas nativas servidas cuidadosamente. Una familia que cultiva y transforma el alimento para alegría del comensal exigente.

En el espectro de la comida casual La oveja y el lobo, ganador de múltiples premios (Burger Master y La Barra, entre otros) es el rey: una historia impresionante de tesón y talento de la dupla formada por los cocineros María Alejandra Betancur y Daniel Forero.

Hamburguesas para todos los gustos, alitas, costillas, ceviches y una línea de helados son el resultado de experiencia, decisiones inteligentes mucha sensibilidad para entender qué quiere el comensal. Es un lugar cool al que se puede ir y volver muchas veces tanto con el sobrino adolescente al que no le gusta nada como con el abuelo gruñón.

LA NOCHE

Había oído hablar de La Gaceta café bar y otros lugares para tomarse algo en Zipa, pero encontré más de los que esperaba.

Indulto bistró-café es más que un jardín frondoso e instagrameable (el sueño de los foodies y tik-tokeros) pues su amplia carta y buena barra están a la altura de los conocedores que van en busca de un coctel clásico que le de la talla a la ambientación.

Y para quienes quieren probar las cervezas artesanales de la zona en un espacio con buena onda, El viejo Santana sirve su cerveza de gulupa con papitas, alitas y hamburguesas.

Más información en: @juliademiamor

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