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La historia de un negocio delicioso

María Nohora Peña Rodríguez, presidenta y fundadora de Típicas Empanadas, nos cuenta cómo un emprendimiento de algo que parece tan simple se puede convertir en una empresa con ventas nacionales e internacionales, que sostiene a cientos de familias en Colombia.

Silla de Gerentes
María Nohora Peña, fundadora de Típicas Empanadas

¿Cómo nació Típicas?

Nace en el año 91 con la idea de ser una cadena a nivel nacional. Mi esposo era una persona muy comercial y yo en realidad tenía una fortaleza muy grande en el área administrativa y de desarrollo de productos. Entonces hicimos un equipo perfecto y bueno, se dieron las cosas. Nunca imaginamos que llegaría a crecer a este nivel, pero fue así.

¿Cuál fue la primera empanada que desarrolló Nohora?

La de carne. Y es una de las empanadas que más me gusta junto con la de queso, a pesar de que después de eso vinieron muchas referencias, vegetarianas, de dulce, pero en realidad la de carne y la de queso fueron las empanadas pioneras de este negocio.


Cuando uno va a charlas de emprendedores siempre ponen el ejemplo básico de las empanadas. Y resulta que Típicas es un maravilloso ejemplo de que montar un local empanadas se puede convertir en una gran empresa …

Sí, a veces las personas tendemos a menospreciar ciertas cosas que en el fondo son muy valiosas. Las empanadas son un producto que a todos nos gusta, que las disfrutamos demasiado, pero cuando alguien le dice póngase a hacer algo, dice: póngase a hacer aunque sea empanadas. Y es un trabajo tan respetable como fabricar jabones o fabricar telas. Santiago (Romero, su fallecido esposo y socio) tenía un carácter fuerte, entonces a él nadie le podía menospreciar sus empanadas porque las sacaba por encima de cualquier nivel. Entonces íbamos a una empresa a presentar el portafolio, y a veces personas decían “no, pero es que empanadas, si es que tenemos una tabla de quesos”, cuando esto es lo nacional, esto es lo nuestro, es exquisito. Y vea, ya que las dejaba, las vendía.

¿Cómo ha sido este crecimiento exponencial de Típicas a nivel nacional?

Inicialmente teníamos plantas de producción en cada ciudad. Esto era un poco más complicado por el control de calidad, por el control de inventarios y Santiago un día dijo: aquí hay que hacer congelados, tener una planta de producción grande en Bogotá y enviar a todas las ciudades. Y resultó ser la forma más correcta y hoy por hoy por eso tenemos un cubrimiento en las principales ciudades: Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, Montería, Bucaramanga, Cúcuta, Armenia, Pereira, Ibagué, Neiva...

¿Usted como ingeniera química estuvo al tanto de todo este proceso de industrializar la empanada?

Sí, fue muy importante el hecho de que yo tuviera conocimientos en diseño de equipos, en conservación de alimentos, en procesos como tal, porque comenzaban por ejemplo a reventarse en las empanadas e inmediatamente uno decía qué puede estar pasando: ¿tiene mucha agua interiormente o tiene mucho vapor? Con esos conocimientos que adquirimos en la universidad yo me sentía muy feliz de pensar que una parte de lo que yo había estudiado podía aplicarla en una industria tan importante como era una fábrica de empanadas a nivel nacional.

Ya que hablamos de sus estudios, ¿quién era ‘Chucho’?

Chucho era el señor de la caseta frente a Ingeniería. Yo terminé Ingeniería Química, entonces íbamos a hacer la cola para que Chucho nos vendiera las empanadas. Y cualquier día con mi compañero de estudio vi que Chucho estaba muy sucio. Entonces, yo le dije: Oye, ¿qué nos estaremos comiendo? Mi compañero me dice: tranquila que a esa temperatura no hay bicho que esté vivo. Y ahí yo dije: ¡cómo sería de bueno un negocio, una cadena de empanadas con todas las normas sanitarias, una imagen corporativa bien linda! Y eso es esto. Ahí nació la idea.

Una idea que ya no sólo tiene las empanadas de maíz, de fritar, porque Típicas tiene palitos de queso, empanadas de hornear… ¿Qué le aconsejaría a los emprendedores sobre las decisiones para diversificar y crecer?

Esas decisiones se toman haciendo investigaciones de mercadeo de qué quiere nuestro público. Hace unos seis años empezó la parte de cuidado, y lo frito no interesaba a algunos. Entonces ahí nosotros dijimos: hay que hacer productos horneados para las personas que no quieren comer frito. Y le apostamos al cuidado: nosotros usamos un aceite que no tiene grasas trans, que la cubierta de nuestra empanada es maíz recién traído de una finca de Tocaima, no es harina, y todos sabemos que la harina tiene componentes ya refinados. Nuestro maíz se lava, se muele y esa es la empanada que nos comemos.

¿Cómo se siente después de todos estos años sabiendo que es responsable de que en tantas familias haya trabajo?

Sí, se tiene una responsabilidad. Y este año, en verdad, con el tema del incremento del salario mínimo sí tenemos una preocupación, porque uno siempre quiere la sostenibilidad de la compañía, dado que muchas personas dependen de nosotros. La pandemia fue otra situación similar. Esta ha sido una compañía muy estable porque nosotros no hemos crecido con préstamos, nosotros crecemos con la caja de lo que la empresa produce y somos muy cuidadosos con el gasto. A los chicos de las universidades que están haciendo sus carreras, que quieren montar emprendimientos yo sí tengo varios consejos puntuales que darles, que fue los que yo apliqué cuando inicié el emprendimiento de las empanadas: uno, es el gasto. El gasto hay que cuidarlo todo el tiempo y a uno le parece fácil que los bancos ofrecen los préstamos y uno cree que no tiene que pagar y uno es feliz con las tarjetas y con todo: ¡mentira! Uno debe gastar lo que realmente hay en caja e ir despacio. Nosotros jamás hicimos un préstamo en esta compañía, jamás. Otro consejito, para mí es la perseverancia, porque uno va a encontrar muchos escollos y muchas dificultades en el transcurso del desarrollo del emprendimiento y pues uno como que se frustra. Uno tiene que sacar esa fuerza de su interior y decir no, esto lo termino como sea. Y la persistencia todo el tiempo. Pero hay otro consejito, el tercero que no quisiera dejar de comentarlo y es el tema de la gente. Cuando yo inicié esta empresa de empanadas contaba con un equipo de personas que eran fundamentales con esa entrega, esa mística por su trabajo, por la compañía. Entonces eso me ayudó muchísimo y yo encuentro que hoy en día las personas no tienen tanto empoderamiento y amor por lo que hacen, sino que están unos meses acá, ya no me gusta esto y me voy para otro lado. La rotación es muy alta y los costos de las compañías en la parte de entrenamiento son bastante altos. Hay que retener la gente, pero yo actualmente veo que es muy difícil.

Y son 35 años de Típicas, ¿qué viene en este 2026?

Bueno, en este 2026 estamos pensando en desarrollar unos tamalitos pequeñitos, lo más light que podamos hacer, porque en verdad lo que te contaba los clientes le van pidiendo a uno:¿Y ustedes por qué no hacen tal cosa? Y como tenemos la infraestructura para producir arepas, entonces vamos este año a ver si sacamos la línea de arepas. Y además, nos abrimos al mercado internacional y se vienen las exportaciones.

Vea la entrevista completa con María Nohora Peña en nuestro canal de YouTube

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