Cada año, el Día Mundial del Sueño se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre la importancia del descanso en la salud. Diversos estudios científicos y organizaciones médicas coinciden en que dormir mal no solo afecta el bienestar diario, sino que también puede aumentar significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como hipertensión arterial, diabetes tipo 2, obesidad, arritmias y accidente cerebrovascular.
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En este contexto, el Hospital San Vicente Fundación Medellín hizo un llamado a reconocer el sueño de calidad como un pilar fundamental del bienestar, al mismo nivel que la alimentación saludable y la actividad física. Para los especialistas, el descanso nocturno no debe considerarse un lujo, sino una necesidad biológica esencial para el funcionamiento del organismo.
Trastornos del sueño y riesgo cardiovascular
De acuerdo con la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Vascular, uno de los trastornos más frecuentes y preocupantes es el síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS). Esta condición se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración durante el descanso, lo que reduce los niveles de oxígeno en el cuerpo y afecta diferentes sistemas del organismo.
Los expertos advierten que el SAHOS tiene una relación directa con la obesidad, un problema de salud pública que continúa en aumento a nivel mundial. Sin embargo, su impacto va más allá del exceso de peso, ya que actualmente se reconoce como un factor independiente de riesgo cardiovascular.
La evidencia científica señala que este trastorno puede provocar alteraciones en la presión arterial, así como aumentar la probabilidad de desarrollar fibrilación auricular y otras arritmias cardíacas.
Un ejemplo de esta relación fue evidenciado por el estudio internacional The Sleep Heart Health Study, que encontró que las arritmias ventriculares complejas se presentan con mayor frecuencia en personas que padecen trastornos respiratorios del sueño. Según la investigación, estas alteraciones se registraron en el 25 % de los pacientes con problemas respiratorios durante el sueño, frente a 14,5 % en la población general, lo que confirma la relevancia clínica de este tipo de trastornos.
El papel del sueño en la salud cerebral
La doctora Johana Valderrama, neuróloga clínica del Hospital San Vicente Fundación Medellín, explicó que los trastornos del sueño también están estrechamente relacionados con problemas neurológicos y eventos cerebrovasculares.
Según la especialista, los trastornos respiratorios del sueño son más frecuentes de lo que se piensa en pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular o un ataque isquémico transitorio. De acuerdo con estudios médicos, estas alteraciones están presentes entre el 32 % y el 63 % de los casos, lo que evidencia su impacto en la evolución clínica de los pacientes.
La experta explicó que el sueño cumple una función de reparación biológica fundamental. Durante la noche, el cerebro activa mecanismos encargados de eliminar metabolitos acumulados durante la vigilia, entre ellos el beta-amiloide, una proteína asociada con enfermedades neurodegenerativas.
Cuando el descanso se ve afectado por insomnio o apnea del sueño, estos procesos se alteran y se produce una desregulación cardiometabólica que puede favorecer el desarrollo o agravamiento de enfermedades como hipertensión, diabetes y enfermedad cardiovascular.
En este sentido, la especialista enfatizó que dormir mal no es un problema menor, ya que puede influir directamente en el pronóstico de salud a largo plazo.
Alta prevalencia de trastornos del sueño en Colombia
Las cifras disponibles reflejan la magnitud del problema. Según datos de la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño, cerca del 59 % de la población colombiana presenta algún tipo de trastorno del sueño, mientras que más del 40 % recurre a medicamentos para poder descansar.
Ante este panorama, los expertos coinciden en que la detección temprana es una de las herramientas más importantes para prevenir complicaciones en la salud.
Síntomas como ronquido intenso, pausas en la respiración durante la noche, somnolencia diurna excesiva o dificultad persistente para conciliar el sueño pueden ser señales de alerta que requieren evaluación médica.
Identificar estas manifestaciones a tiempo permite iniciar tratamientos oportunos que contribuyen a mejorar la calidad del descanso y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Atención especializada y diagnóstico oportuno
En el caso del Hospital San Vicente Fundación Medellín, la demanda de atención por trastornos del sueño ha aumentado en los últimos años. Entre 2023 y 2025, la institución atendió 3.231 pacientes con este tipo de alteraciones.
De ese total, 372 personas requirieron hospitalización y 21 acudieron al servicio de urgencias, mientras que miles más fueron evaluadas a través de consulta externa y estudios especializados.
Para responder a esta necesidad creciente, el hospital cuenta con un Laboratorio del Sueño y Neurofisiología que funciona las 24 horas, donde se realizan estudios de polisomnografía en adultos y población neonatal.
Este procedimiento permite registrar diferentes variables fisiológicas mientras el paciente duerme, como actividad cerebral, niveles de oxígeno, frecuencia cardíaca y respiración, lo que facilita identificar con precisión trastornos como apnea del sueño o insomnio.
Los especialistas destacan que un diagnóstico temprano no solo mejora la calidad del descanso, sino que también contribuye a prevenir y controlar enfermedades crónicas.
Dormir bien: una estrategia de salud pública
En medio de estilos de vida cada vez más acelerados, marcados por el estrés, las largas jornadas laborales y el uso prolongado de pantallas, los expertos advierten que las horas de descanso han disminuido de forma progresiva en la población.
Por esta razón, recomiendan dormir entre seis y ocho horas por noche, asegurando que el organismo complete adecuadamente las diferentes fases del sueño, fundamentales para la recuperación física y mental.
El Día Mundial del Sueño busca precisamente generar conciencia sobre estos hábitos y recordar que síntomas aparentemente cotidianos como ronquidos persistentes, fatiga constante o noches fragmentadas pueden ser señales de problemas de salud más complejos.
Desde el Servicio de Laboratorio del Sueño y Neurofisiología del Hospital San Vicente Fundación Medellín, los especialistas reiteraron el llamado a no normalizar la falta de descanso y consultar a profesionales de la salud cuando los síntomas persisten.
Dormir bien, concluyen los expertos, no solo mejora el estado de ánimo y el rendimiento diario, sino que también puede convertirse en una herramienta clave para prevenir enfermedades crónicas y proteger la salud a largo plazo.
