El fenómeno de entretenimiento que ha transformado la forma de vivir el desamor como una experiencia social y colectiva aterriza con fuerza en la capital colombiana. Sala de Despecho, el concepto que desde 2024 ha redefinido el despecho como una celebración compartida, anunció la apertura de su cuarta sede en Colombia, ubicada en el Parque de la 93, uno de los epicentros de la vida nocturna de Bogotá.
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La marca, nacida en enero de 2024 en Ciudad de México, ha ganado notoriedad internacional gracias a un formato híbrido que mezcla música, gastronomía y rituales emocionales, creando espacios donde las personas pueden transformar la tristeza en catarsis colectiva. En apenas dos años, Sala de Despecho ha consolidado una red global de espacios en los que las letras de despecho se fusionan con coctelería de autor y atmósferas diseñadas para compartir entre amigos.
Bogotá se suma al fenómeno global: Sala de Despecho inaugura espacio en el Parque de la 93
“No vendemos solo entretenimiento; ofrecemos un ritual de sanación emocional, un espacio donde nadie vive el despecho en soledad. Celebramos la vulnerabilidad humana: aquí las historias de amor y desamor se cantan, se brindan y se transforman en memoria colectiva”, explicó Juan Camilo Toro, director de marca de Sala de Despecho.
La llegada a Bogotá representa un nuevo paso en la estrategia de expansión de la cadena en Colombia, impulsada por la alta demanda registrada en ciudades como Medellín y Cartagena, donde el concepto superó las expectativas iniciales y se posicionó como uno de los formatos más innovadores del entretenimiento nocturno.
Bogotá, punto estratégico del entretenimiento
La elección de Bogotá como nueva sede responde a factores clave como su escena cultural dinámica, una amplia oferta de vida nocturna y una audiencia diversa que ha adoptado con entusiasmo las propuestas experienciales en torno a la música y el ocio. Para la marca, la capital es una plataforma estratégica para fortalecer su presencia en el mercado andino y latinoamericano.
El proyecto implicó una inversión cercana a USD 1 millón, con la generación de 35 empleos directos y alrededor de 25 empleos indirectos, lo que contribuye al dinamismo del sector nocturno en la ciudad. La sede incorpora aprendizajes de operaciones anteriores, con mejoras en curaduría musical, servicio y una oferta gastronómica diseñada para amplificar la experiencia emocional del público bogotano.
“En cada ciudad buscamos crear un templo vivo de música, gastronomía y unión, donde las historias se compartan sin filtros. Bogotá no es solo una nueva sede, es un laboratorio cultural donde el concepto encuentra nuevos matices”, añadió Toro.
Más que un bar: una experiencia sensorial
Lejos de ser un bar tradicional, Sala de Despecho propone un recorrido sensorial que combina música temática, organizada por momentos emocionales; gastronomía compartida con influencias de cantina mexicana; y coctelería de autor, todo dentro de una atmósfera inmersiva pensada para propiciar encuentros, conversaciones y rituales de desahogo colectivo.
La sede en Bogotá integra elementos especialmente diseñados para el público capitalino, con un enfoque más performático e interactivo que en otras ciudades. Durante los primeros meses, se proyecta recibir miles de asistentes por semana, manteniendo los estándares de consumo que han caracterizado al formato en otros países.
Actualmente, Sala de Despecho cuenta con 36 sedes en el mundo, con presencia en varios países de América Latina, Estados Unidos y Europa. La apertura en Bogotá hace parte de un ambicioso plan de crecimiento en Colombia, que contempla nuevas sedes en Cali, Barranquilla y Pereira en los próximos años.
Así, la capital se suma a la red global de espacios donde el despecho deja de ser una experiencia solitaria para convertirse en una celebración emocional compartida, demostrando que, incluso en el dolor, la música, la amistad y la memoria colectiva pueden transformar las heridas en fiesta.
