Las casetas del Carnaval de Barranquilla han sido, desde siempre, espacios emblemáticos donde la música, el baile y la amistad se convierten en protagonistas de la fiesta más importante del Caribe colombiano. Son escenarios que reúnen generaciones, rescatan tradiciones y fortalecen el sentido de comunidad alrededor del disfrute colectivo.
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En 2026, esta tradición continúa con una propuesta renovada que busca profundizar el diálogo entre el pasado y el presente, resaltando aquello que hace único al Carnaval: el encuentro entre amigos, la música en vivo y la celebración compartida. Entre el 5 y el 16 de febrero, Barranquilla vivirá la KZ Old Parr una intensa agenda cultural que convertirá una de estas casetas en uno de los puntos más concurridos de la temporada.
Música, gastronomía y tradición: así se vivirán las casetas del Carnaval de Barranquilla en 2026
La programación musical estará liderada por Aria Vega, una de las voces emergentes más representativas del Caribe actual, junto a reconocidos artistas de la música vallenata y popular como Elder Dayán y Poncho Zuleta, entre otros. A esto se sumarán muestras folclóricas, comparsas y espectáculos artísticos que exaltan el baile, el color y la identidad cultural de la región.
Uno de los elementos distintivos de esta edición será la creación de un cóctel con Old Parr inspirado en los sabores tradicionales del Caribe, pensado como un símbolo del compartir y la amistad. La bebida busca rescatar ingredientes cotidianos y reinterpretarlos en una experiencia que invita a brindar sin prisa, desde encuentros informales hasta grandes noches de fiesta.
La experiencia se complementará con una oferta gastronómica típica con Narcobollo, donde distintos emprendimientos locales llevarán a la caseta platos representativos de la cocina caribeña. La propuesta busca reforzar la idea de que el Carnaval no solo se baila, también se conversa, se saborea y se vive alrededor de la mesa.
Más que un simple escenario, esta caseta se consolida como un espacio cultural que resignifica la tradición carnavalesca, entendiendo que celebrar no es únicamente escuchar música, sino reencontrarse, compartir historias y vivir la ciudad desde lo colectivo.
Con entradas accesibles desde los 40 mil pesos, el evento se mantiene como una alternativa cercana para quienes desean disfrutar del Carnaval en un ambiente abierto, diverso y sin excesos. Ubicada en el Malecón del Río, será uno de los puntos de encuentro donde la música conecta, los amigos se reúnen y Barranquilla reafirma su espíritu festivo.
Una invitación a recordar que el Carnaval sigue vivo porque se comparte, se transforma y se construye entre todos.
