Willie Colón, el legendario “Malo del Bronx”, es el arquitecto sonoro que sacó la salsa de los salones de baile para llevarla a las esquinas del mundo con un trombón desafiante y letras cargadas de realidad social. Como pieza maestra del sello Fania Records, formó sociedades históricas con Héctor Lavoe y Rubén Blades, pariendo himnos inmortales que definieron la identidad latina en Nueva York y el Caribe.
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Sin embargo, luego de convertirse en un grande la música se conoció sobre las horas de la mañana de este 21 de febrero su fallecimiento a sus 75 años de edad, luego de enfrentar, al parecer, complejos problemas respiratorios. Noticia que hoy no solo enluta a sus familiares y amigos, sino también al mundo entero.
¿Quiénes son los hijos de Willie Colón?
Willie Colón y su esposa Julia Craig formaron una familia sólida y numerosa, compuesta por cuatro hijos: Willie Jr., Miguel, Diego y Alejandro. A diferencia de la exposición mediática de su padre, los hijos de la leyenda de la salsa han optado por mantener perfiles más privados, alejados del ojo público y las cámaras. Sin embargo, todos han sido el soporte fundamental del artista, especialmente tras el grave accidente que sufrió en 2021, donde se unieron para cuidar de sus padres.
Aunque no todos siguieron el camino de la música profesional, heredaron el fuerte sentido de identidad latina y el carácter resiliente que caracteriza al “Malo del Bronx”.
¿Quién es la esposa de Willie Colón?
Julia Craig no fue solo la esposa de Willie Colón, sino el motor silencioso que sostuvo la carrera de la leyenda de la salsa durante más de cinco décadas. Se conocieron en la vibrante Nueva York de los años 70, y desde entonces, Julia se convirtió en su confidente, mánager emocional y el equilibrio necesario frente a la vida de excesos y giras que rodeaba al sello Fania. A diferencia de otras parejas del espectáculo, ella eligió la discreción como su bandera, dedicándose a proteger la intimidad de su hogar y a ser el apoyo incondicional del “Malo del Bronx” en sus batallas de salud y sus momentos de mayor introspección creativa.
