“Un sueño que se convirtió en una pesadilla”. Con estas palabras, Stefanny Martínez Barceló, reina del Carnaval del Atlántico 2026, anunció oficialmente su renuncia al título a solo cuatro días del inicio de las festividades. La decisión fue presentada ante la Gobernación del Atlántico y se produjo luego de varios días de rumores por su ausencia en eventos clave del calendario cultural.
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En diálogo con medios locales, la exsoberana explicó que su salida se debió a la falta de apoyo institucional, logístico y económico, situación que, según afirma, marcó su experiencia durante el reinado y la llevó a tomar la difícil determinación de dar un paso al costado.
Polémica en el Carnaval del Atlántico: reina dimite a cuatro días de las fiestas
“Cuando una entidad te promete que vas a tener absolutamente todo, uno espera un respaldo real. Desde el primer día nos dijeron que la Gobernación asumiría todo y que mis papás no debían preocuparse por nada”, expresó Martínez Barceló. Según su versión, tanto la Gobernación del Atlántico como la Corporación del Carnaval, encabezada por Hilton Escobar, se comprometieron a cubrir gastos de vestuario, transporte, grupo musical, contenido digital y community manager.
Sin embargo, ese acompañamiento nunca se materializó completamente. La joven relató que durante eventos recientes como la Batalla de Flores, el Reinado Intermunicipal de Santo Tomás y la Guacherna del Caribe en Sabanalarga, tuvo que desfilar sin música, sin equipo oficial y con apoyo de apenas dos personas externas.
“Yo fui con dos personas que no eran parte del equipo. Incluso ellas tuvieron que correr con gastos de hidratación y cuidado. El vestido no lo habían terminado de pagar y eso retrasó todo”, aseguró. En videos que circularon en redes sociales se observa a Stefanny visiblemente afectada, incluso llorando, mientras el público le pedía bailar sin que hubiera acompañamiento musical.
Frustración y decisiones de terceros
La exreina también manifestó su inconformidad con las decisiones tomadas por la organización, especialmente en el tema de los vestuarios y diseñadores, los cuales, según ella, fueron impuestos sin tener en cuenta sus propuestas.
“Ellos escogieron los diseñadores. Yo solo me ponía lo que me decían. En varias ocasiones me tocó improvisar accesorios para no sentirme vacía en escena”, explicó. Además, afirmó que desde su nombramiento el 5 de diciembre de 2025 hasta su renuncia el 10 de febrero de 2026, no pudo asistir a coronaciones municipales ni eventos de la Ruta de la Tradición, algo que la afectó emocionalmente.
“Yo quería estar con las otras reinas, porque amo la cultura. Me sentía frustrada por no poder representar al Carnaval como debía”, dijo.
El respaldo de su familia
Stefanny dejó claro que la decisión fue tomada junto a su familia, quienes la acompañaron en todo el proceso. A través de un video difundido en redes sociales, la joven explicó sus razones y pidió comprensión ante las críticas recibidas.
“Mucha gente cree que no di lo mejor de mí, pero no saben todo lo que estaba pasando detrás”, señaló.
Respuesta oficial de la Gobernación
La Gobernación del Atlántico y la Secretaría de Cultura y Patrimonio aceptaron formalmente la renuncia y emitieron un comunicado en el que afirmaron comprender las razones de la soberana.
“Valoramos el bienestar personal y familiar por encima de cualquier compromiso protocolario. Agradecemos a Stefanny por su dedicación y le deseamos éxitos en sus proyectos”, indicó la administración departamental.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la rapidez con la que, tras conocerse la renuncia, se anunció una nueva cartelera de artistas para el evento central del Carnaval del Atlántico, que se realizará este jueves 12 de febrero en Baranoa, con presentaciones de Grupo Bananas, Diego Daza, Óscar Prince y Drea.
Inicialmente, el evento había sido promocionado como el Bando y Coronación de Stefanny Martínez, pero horas después de su salida se divulgó la nueva programación, lo que generó críticas en redes sociales.
Para muchos, la situación deja en evidencia que, mientras hubo recursos para la rumba, faltó apoyo real para la Reina, cuyo sueño de representar al Atlántico terminó convertido en una experiencia marcada por la decepción y la falta de respaldo institucional.
