Rigoberto Urán, apodado el “Toro de Urrao”, es uno de los ciclistas profesionales más conocidos en el país, que con su carrera dejó sin duda una huella imborrable en el mundo del ciclismo. A lo largo de su trayectoria, Urán consiguió importantes victorias y podios en las principales competiciones del ciclismo mundial, incluyendo etapas en lastres Grandes Vueltas (Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España), así como una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
En cuanto a su vida personal, Rigo, tiene tres hijos, su hijo mayor, Matías, que es fruto de una relación anterior a su matrimonio con Michelle Durango. Luego, junto a su actual esposa, Michelle, tuvo a Carlota, la pequeña se ha vuelto muy querida en redes sociales por su carisma y las ocurrencias que comparte con su padre, al que le ha heredado el humor y finalmente, el más pequeño de la familia Urán Durango, Máximo.
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Hablando de paternidad, en una entrevista del ciclista con Juan Pablo Raba en ‘Los Hombres si Lloran’, recordó cómo era su padre y cómo fue su partida. Rigo con sinceridad expresó que su papá era un borracho y que se gastaba el dinero en lo mismo: “me toco crecer en un pueblo llenó de violencia, ver muertos, entre paramilitares, guerrilla, asesinatos, en parte en la novela no lo mostraban todo, pero yo crecí en esa guerra”.
La razón que llevó a Rigo a terapia por tomar alcohol
El deportista también mencionaba al resto de sus familiares, que a pesar de perder en varias ocasiones, a sus tíos los echaban del trabajo por celebrar por dos semanas el puesto que ocupara. Retomando lo ocurrido con su papá, Rigo recordó cuando su padre fue asesinado en Urrao en el año 2001, cuando él solo tenía 14 años, y aun así, tuvo que seguir trabajando, vendiendo chances:
“Empiezo a trabajar, no hice el duelo, yo el lunes ya estaba vendiendo chance, montando bicicleta (...) yo dije ve, no me dio tan duro lo de mi papá, h$ta que cosa tan brava, hasta hace poquito Michelle me mando a hacer terapia. Cuando me emborrachaba me daba un sentimiento y me hacía una falta mi papá, yo después de cinco botellas de aguardiente empezaba a llorar, ya estaba muy borracho y llore y llore. Ponía música de los Visconti y Dario Gómez y era ese sentimiento tan verraco, que Michelle dijo usted tiene un problema, porque no hice el duelo (...)"
