La reconocida presentadora colombiana Beatriz Helena Álvarez, recordada por su trabajo en noticieros como CM&, Señal de la Mañana, RCN y Noticias Caracol, vuelve a ser noticia, esta vez por una confesión íntima que incluyó en su nuevo libro Con permiso, me elijo. A sus 48 años, y tras un proceso personal marcado por su separación del actor Marcelo Dos Santos, la periodista ha decidido compartir algunas de las experiencias más reveladoras que la llevaron a reinventarse.
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Álvarez, quien además es coach y conferencista, aseguró en una reciente entrevista con la revista Vea que su ruptura sentimental fue un detonante para iniciar un proceso profundo de crecimiento interior. Aquella etapa también la inspiró a escribir un libro donde relata cómo aprendió a elegir sanar y reconstruirse. Sin embargo, uno de los capítulos más llamativos de la publicación es la historia de un romance inesperado que vivió con un hombre privado de la libertad.
Según narró, conoció a un hombre “muy interesante” que le hablaba con insistencia de tomarse un café, pero nunca concretaba una cita. Hasta que, un día, recibió una llamada que la dejó sin palabras: “Te estoy llamando del teléfono público de La Picota”, le dijo él. En un principio pensó que se trataba de una broma, pero el hombre le explicó que, cuando ella lo conoció, estaba en casa por cárcel y que ahora debía cumplir su condena en prisión. Beatriz descubrió entonces que se trataba de un ejecutivo recluido por un asunto legal relacionado con la empresa en la que era representante.
Movida por la curiosidad decidió visitarlo “en plan de amiga”. “Yo no iba en visita conyugal, fui como amiga a hacer una obra de caridad… Nunca había ido a una cárcel”, contó. En su primera visita conoció incluso a la madre del hombre, “una señora cachaquísima”, que la recibió con cariño.
Pero lo que empezó como un gesto empático pronto se convirtió en un romance que, aunque sabía que tenía fecha de caducidad, la marcó profundamente. “Cuando conocí la historia de él algo me atrapó y me enamoré”, confesó la presentadora en la entrevista.
Álvarez relató que cada visita significaba para ella una experiencia transformadora: “Cada vez que iba, para mí era un momento tan especial de poder valorar mi libertad. Yo lo disfrutaba, él estaba para mí, totalmente para mí, no podía irse, era mío”, dijo entre risas.
Aunque la relación no prosperó más allá de esos encuentros, la presentadora asegura que aquella historia la ayudó a entender aspectos profundos de sí misma, de sus decisiones sentimentales y de los patrones que debía romper. Ese es precisamente el espíritu de su libro: compartir sus vivencias y aprendizajes para inspirar a otros a atravesar sus propios procesos de liberación y autodescubrimiento.
