“En lo que la gente ve problemas yo veo oportunidades”: Jorge Iván Ospina, precandidato a la Alcaldía de Cali

Aunque apenas formalizó su aspiración en diciembre, su nombre es el más sonado entre quienes quieren dirigir la ciudad.

Por Lina Uribe

Según la Encuesta Gallup, Jorge Iván Ospina es el alcalde de Cali cuya gestión ha alcanzado los puntos máximos de aprobación de los últimos 25 años, con un pico del 79% de favorabilidad pocos meses antes de terminar su gobierno en el 2011. El exalcalde y actual presidente del partido Alianza Verde es recordado porque durante su mandato se crearon las 21 Megaobras, proyectos de infraestructura que proponían modernizar a Cali y que hoy, 10 años después, no se han culminado.

Pero también está en la mente de los caleños porque su alcaldía fue la que convirtió el MIO en una realidad, inauguró la ciudadela Nuevo Latir y creó el Salsódromo como el principal evento de la Feria de Cali. Este año, con el movimiento Podemos Cali, de la Alianza Verde, Ospina le apuesta a reconquistar la alcaldía. En entrevista con PUBLIMETRO, el precandidato habló de los resultados de su primer gobierno como carta de presentación para esta segunda aspiración.

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Es imposible pensar en Jorge Iván Ospina y no recordar las Megaobras…

Las Megaobras son un vaso que se tiene que ver medio lleno y no medio vacío. Con el esfuerzo colectivo logramos desarrollar infraestructura que no solo mejoró la movilidad y el espacio público sino que redujo los accidentes y la contaminación. Ahora, ante el aumento de la congestión vehicular y del número de motos en las calles, mi decisión es no solo terminar las Megaobras sino construir un nuevo plan vial que dé respuesta a las necesidades de los caleños.

¿Con qué propuestas concretas llega a esta segunda candidatura?

Estamos a 200 años de haber construido la independencia. Para honrar la memoria y la patria debemos hacer un relanzamiento de la ciudad y asumirnos como la ‘generación del bicentenario’. A esta generación le corresponde hacer de Cali  un verdadero distrito especial, consolidarnos con un tren de cercanías o un metro ligero, establecer una relación cierta con Buenaventura como ciudades hermanas y propiciar la consolidación de la caleñidad como único camino a una cultura cívica.

En el 2009, durante su gobierno, se puso en funcionamiento el MIO y hoy sigue presentando falencias. ¿Qué haría para fortalecer el sistema de transporte masivo?

Primero, revisar las rutas lentas e inoportunas para que el MIO sea seductor para la comunidad. Segundo, trabajar una política de precios competitivos. Tercero, si algo tiene que adelantar el MIO para ser rescatado es una troncal perimetral en el oriente que vaya desde La 14 de Calima hasta Valle del Lili por la calle 70 para competir con el servicio en todo el oriente, mejorar los tiempos de traslado y adelantar un ambicioso plan de renovación urbana.

¿De dónde saldrían los recursos para este plan?

No están claros. Habría que reorganizar nuestra empresa de servicios públicos, Emcali, para que genere regalías como lo hacen las mismas empresas en Medellín y Bogotá.  La segunda tarea es el tema del recaudo: la gente debe saber que, ante la incapacidad de tener petróleo, carbón, oro o gas en Cali, necesitamos los pagos oportunos para esta megainfraestructura. La tercera financiación tiene que surgir de las regalías petroleras del país.

Emcali deja millonarias pérdidas mensuales, ¿lucharía por la empresa o la privatizaría?

Privatizarla, jamás. Transformarla, sí. Me gustaría preguntarles a los empresarios que hoy administran Emcali qué hubieran hecho si tuvieran una empresa que pierde $12 mil millones por mes. ¿Por qué son tan exitosos en la gestión de sus empresas privadas, pero cuando llegan a la gestión pública no existen respuestas? Empresas públicas con productos como la energía, el agua y el gas deben seguir siendo de carácter público porque posibilitan el apalancamiento y el desarrollo de los territorios. Necesitamos reducir las pérdidas de agua, generar energía a partir de fuentes alternativas y conseguir un aliado estratégico en telecomunicaciones.

Pasemos a otro tema: usted tiene una investigación en la Fiscalía por irregularidades en la contratación durante su primer gobierno, ¿cómo les garantiza a los caleños que no va a tener que estarse defendiendo si resulta electo?

Nunca he metido las manos en el tesoro público de forma irregular, jamás he cometido una acción que lacere el patrimonio. Los errores procedimentales que pudieron existir estoy presto a documentarlos para que desaparezca cualquier tipo de duda. Salí del gobierno hace ocho años y nunca he sido llamado a indagatoria. Me preocupa que en una politización de la Fiscalía magnifiquen cualquier irregularidad no cometida. Les diría a los órganos de control que se vuelvan serios.

Si todo es falso, ¿quién lo quiere ‘ensuciar’?

Hay muchas formas de actuar en la acción política. Están los carentes de ideas, que prefieren estigmatizar al oponente y sacarlo del ring de forma irresponsable en vez de controvertir en términos del desarrollo de la ciudad. Existe otro tipo de contradictores que, ante su incapacidad de proyectar liderazgo, utilizan la vía corta de crear un problema y llenar a la justicia de falsos testigos.

Durante su primera Alcaldía hubo dos ataques terroristas en Cali…

A diferencia de ahora, no se había construido un acuerdo de paz y por eso tuve los hechos desafortunados del bombazo en el Palacio de Justicia y otro en la Policía. También se vivió una violencia muy vinculada estructuralmente al narcotráfico y a las organizaciones guerrilleras. Espero que en la próxima alcaldía nos dediquemos a la consolidación del Acuerdo de Paz y nos orientemos a desactivar esos mecanismos que tanto daño nos hicieron.

¿Qué propone ahora para fortalecer la seguridad?

Se tiene que armar un verdadero bloque de fuerza pública y Fiscalía para intervenir las bandas que tienen gran poder de daño. El sicariato sistémico no se puede tratar con paños tibios ni con procesos de resocialización tranquilos. En Cali no funciona el poder de la Policía, que también tiene que ver con la Fiscalía, los jueces, las secretarías dedicadas al tema de seguridad y la resocialización de quien ha cometido un ilícito. Por ejemplo, la cárcel tiene un hacinamiento del 300% y es una universidad del delito antes que un taller para construir nuevos hombres.

Una de las grandes crisis de los dos últimos años ha sido la llegada masiva de venezolanos. Muchos de los que han invadido el espacio público piden viviendas. ¿Se las daría?

Jamás regalaría casas. Empezaría con una caracterización de la población venezolana para identificar sus potencialidades e incorporar esa mano de obra a la industria de Cali. También trataría de adelantar la conexión de estas personas con los lugares de donde han salido, debe haber la manera de que puedan regresar cuando así lo quieran. Si se viene una ola migratoria muy grande, como alcalde trataría de construir un campamento de tiempo parcial y no toleraría jamás la mendicidad de niños ni de mujeres embarazadas.

¿No cree que ese campamento se le podría salir de las manos y convertirse en una zona de invasión?

Si efectivamente hay un conflicto armado en Venezuela y una situación violenta de proporciones mayúsculas, no podremos estar de espaldas a lo que ocurre y nos tendremos que preparar para cualquier escenario, aún el más complicado.

Pasemos a la Feria de Cali. Durante su mandato se creó el Salsódromo y ahora hay precandidatos que prometen hacerlo gratuito…

No es bueno decir cosas que no son sencillas de cumplir, no sé si sea posible incorporar un millón de ciudadanos en un espacio donde caben cien mil. El dinero se convierte en un mecanismo regulatorio frente un evento en el que todo el mundo quiere participar, pero que no es posible en términos físicos. Pensaría que el Salsódromo se puede extender dos días porque ya se tiene el montaje: un día para quienes puedan hacer el pago y otro para toda la comunidad con boletería gratuita.

Para bien y para mal, su nombre es el más sonado entre los precandidatos porque ya tiene un punto de comparación. ¿Cómo aprovecha esto?

En lo que la gente ve problemas yo veo oportunidades: si me hablan de las Megaobras digo que hay 17 terminadas; si me hablan de que no se tienen todos los palcos del estadio les muestro que Cali tiene un estadio con museo, biblioteca y zonas comerciales; si me hablan de las dificultades de vivienda visibilizo que en nuestra administración se desarrollaron 4000 áreas de vivienda para las comunidades. Terminé mi gobierno con el 72% de favorabilidad y todo esto es la mejor carta de presentación para un futuro desarrollo.

¿Quién lo apoya en esta candidatura?

Todavía no formo parte de un acuerdo visible con los demás grupos políticos porque todos tienen su propio candidato. Nos rodeamos de una organización política, ciudadana y cívica que se llama Podemos Cali y forma parte de la Alianza Verde. Tiene representación en el Concejo y en la Asamblea, y tiene sus amigos congresistas para proyectar la ciudad. Queremos convocar fuerzas políticas distintas a la nuestra como sectores liberales, del Partido de la U, de la Colombia Humana, del Polo y del partido MAIZ para que asumamos la responsabilidad de gobernar a Cali.

Ser alcalde es un cargo desgastante, ¿por qué quiere repetir?

Porque la política es vida. Es la oportunidad de transformación y la opción para dejar legado.

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