El alcalde reconoció de inmediato el triunfo del preconteo de Abelardo de la Espriella y dejó claro que, por encima de las marcadas diferencias políticas, los megaproyectos y el futuro financiero de la capital dependen de una cohabitación pacífica y técnica con el nuevo Jefe de Estado.
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El mandatario distrital fijó las reglas de juego de esta nueva relación institucional y definió la hoja de ruta que asumirá la Alcaldía Mayor:
“En Bogotá estamos listos a trabajar de la mano del nuevo gobierno, a seguir saldando deudas históricas y a sacar adelante grandes proyectos de ciudad”.
Sin embargo, la apertura del alcalde al diálogo no fue un cheque en blanco. Galán lanzó una condición directa al nuevo mandatario de los colombianos para que gobierne sin retaliaciones contra los territorios que le dieron la espalda en las urnas: “Confío en que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, actuará cada día de su mandato como el presidente de todos los colombianos”, sentenció de manera categórica.
Blindaje institucional y freno en seco a cualquier disturbio
Consciente de que la victoria nacional de De la Espriella cae como un balde de agua fría en las mayorías bogotanas, Galán enfocó su mensaje en blindar el orden público. El alcalde Mayor desactivó cualquier intento de desconocimiento del preconteo y dio un contundente espaldarazo a la legitimidad de las autoridades electorales.
“Un reconocimiento a la gran labor de la Registraduría y del Sistema Electoral colombiano. Por último, hago un llamado a mantener la calma. Cualquier inconformidad que pueda existir frente al proceso electoral debe ser tramitada por medio de los mecanismos legalmente establecidos”, advirtió el jefe del Distrito, cerrando el paso a las vías de hecho en las calles.
Bogotá se atrincheró como el fortín de Iván Cepeda y la izquierda
La postura conciliadora pero firme de Galán responde a una realidad matemática incuestionable, en el preconeto Bogotá no votó por el presidente electo. Los datos oficiales definitivos de la Registraduría Nacional, al 100 % de las 17.164 mesas informadas, confirman que la capital ratificó con fuerza su tradicional tendencia de izquierda.
El Movimiento Político Pacto Histórico, con la fórmula integrada por Iván Cepeda Castro a la presidencia y Aida Marina Quilcué Vivas a la vicepresidencia, arrasó en el Distrito Capital al consolidar 2.235.514 votos, lo que equivale a un aplastante 52,47 % del total de la votación local. Esta masiva movilización ciudadana alcanzó una participación histórica del 70,65% del censo electoral, con 4.293.241 ciudadanos en las urnas, dejando un mapa político dividido donde el alcalde Galán deberá balancear el mandato popular de izquierda de sus ciudadanos con el nuevo poder nacional de Abelardo de la Espriella.
