Un juez de conocimiento de Valledupar (Cesar) condenó a 30 años de prisión a un hombre hallado responsable de abusar sexualmente de sus tres hijos menores de edad, en hechos ocurridos entre diciembre de 2012 y febrero de 2013. Según confirmó la Fiscalía General de la Nación en su boletín oficial número 59557, las agresiones sistemáticas se ejecutaron en viviendas de Bogotá y de la capital del Cesar, dejando profundas secuelas en el entorno familiar.
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El caso, que permaneció bajo estricta reserva judicial para proteger la identidad y la integridad de las víctimas, se esclareció gracias a la intervención directa de los familiares de los afectados. Los menores de 14 años eran intimidados de forma constante por su propio progenitor para evitar que relataran los vejámenes a las autoridades o a otros adultos.
“Familiares de los niños, al enterarse de lo sucedido, denunciaron el caso permitiendo la judicialización del procesado”, informó el ente acusador de manera oficial, detallando cómo el núcleo familiar directo decidió romper el cerco de miedo impuesto por el agresor.
Un historial de reincidencia penal que lo mantendrá tras las rejas
El fallo judicial determina la plena culpabilidad del implicado en el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado. El ente acusador presentó un robusto material probatorio que no dejó dudas al despacho sobre la continuidad del delito en las dos ciudades del país.
“La investigación determinó que las agresiones ocurrieron en Valledupar y Bogotá”, ratificó la Fiscalía General de la Nación. El impacto de esta sentencia se suma a los antecedentes penales del sujeto, quien no recuperará la libertad de forma inmediata debido a que ya se encuentra recluido cumpliendo medidas por otra investigación penal de idéntica naturaleza.
La última carta de la defensa ante la segunda instancia
A pesar del contundente fallo en primera instancia soportado por los peritajes correspondientes, el proceso penal continuará su curso en los tribunales de superior jerarquía debido a los recursos interpuestos por la defensa técnica del procesado.
“Por decisión judicial el hombre, quien está privado de la libertad por otro proceso de acceso carnal, continuará recluido en un centro carcelario”, precisó el comunicado de la institución judicial, aclarando que, aunque los abogados defensores radicaron formalmente el recurso de apelación para intentar tumbar los 30 años de cárcel, el procesado seguirá tras las rejas mientras el Tribunal Superior resuelve el caso en segunda instancia.
