Dos establecimientos comerciales ubicados en el sector de Las Luces, en la localidad de Kennedy, fueron clausurados por las autoridades luego de un operativo de inspección, vigilancia y control. En el lugar, los equipos sanitarios y la Policía encontraron cerca de una tonelada de productos cárnicos y derivados almacenados en condiciones inadecuadas para el consumo humano, saltándose todas las normativas de salubridad vigentes.
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La intervención evidenció una falla crítica en el manejo de los alimentos, la cual fue la ausencia total de equipos de refrigeración. Según el reporte emitido por el noticiero City TV, toda la línea de producción operaba a temperatura ambiente, ignorando la cadena de frío exigida para prevenir la proliferación de bacterias en este tipo de productos.
Las autoridades confirmaron que los dos locales operaban con fines comerciales distintos, pero bajo el mismo nivel de riesgo sanitario. Javier Prieto Tristancho, alcalde encargado de la localidad de Kennedy, entregó el balance oficial de la intervención precisando el destino que tenían estos artículos.
“En este momento tenemos el balance de dos fábricas de alimentos selladas mediante resolución de Policía. Una se dedicaba al tratamiento de cárnicos en mal estado, presuntamente para aseo o alimentos de mascotas, y la otra procesaba morcillas para consumo humano. Ninguna cumplía con la cadena de frío”, manifestó el mandatario local.
Al ser consultado sobre las condiciones específicas del hallazgo, el alcalde encargado reiteró a City TV la gravedad de la situación técnica en ambos predios: “En las dos fábricas encontramos que no hay un solo refrigerador ni congelador y aun así se están manipulando productos”.
Contaminación cruzada y líquidos residuales
El operativo de control sanitario no solo dejó al descubierto la tonelada de carne en mal estado. Durante la inspección de los predios, los funcionarios contabilizaron 28 canecas industriales que almacenaban lodos y residuos líquidos sin ningún tipo de tratamiento.
Estos recipientes representaban un foco directo de contaminación cruzada para los alimentos que estaban listos para ser comercializados, como chorizos, morcillas y otras vísceras, elevando el nivel de riesgo biológico tanto para los trabajadores del lugar como para los posibles consumidores finales en la ciudad.
Denuncias de los vecinos por chimenea irregular
El sellamiento de las fábricas también respondió a un llamado reiterativo de la comunidad aledaña, señalo la cadena televisiva. Los residentes del sector venían denunciando afectaciones respiratorias y malos olores provenientes de una estructura instalada de manera irregular en uno de los establecimientos comerciales.
César Cuervo, líder del sector, explicó a City TV que los encargados de la empresa construyeron una chimenea de gran altura que emanaba gases constantes producto del procesamiento de los alimentos. Esta alteración ambiental impactó directamente la calidad del aire del vecindario y fue documentada por las autoridades durante el allanamiento.
Toda la información recaudada, junto con las inconsistencias halladas en la documentación de los locales, fue trasladada a la Secretaría de Salud. Esta entidad emitirá el concepto técnico definitivo para establecer los procedimientos adecuados en la destrucción de los alimentos incautados y definir las sanciones administrativas contra los responsables de los establecimientos.
