La desaparición de Diana Lorena Ospina, de 46 años, esta llena de interrogantes, en medio de todo esto se confirmó el presunto el robo de sus cuenta bancarias y la alteración de su dispositivo móvil. La mujer fue vista por última vez en la madrugada del domingo 22 de febrero al abordar un taxi en la calle 58 bis con carrera décima, localidad de Chapinero, tras salir del club nocturno Theatron.
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En una entrevista exclusiva otorgada a Noticias Caracol, Stefanía Acosta Ospina, sobrina de la víctima, comentó piezas de un posible aparente secuestro extorsivo. Los captores no solo retuvieron a su familiar, sino que accedieron a sus tarjetas y redes sociales para desviar la búsqueda.
“Mi tía se dirigió hasta la discoteca Theatron con dos personas y tipo 2 de la mañana salieron del establecimiento”, detalló Acosta al noticiero, explicando que después de la cancelación de un servicio de transporte por aplicación, Ospina tomó un vehículo amarillo en la vía pública.
El último audio y los mensajes borrados
De acuerdo con el testimonio entregado al medio televisivo, la mujer logró contactar a una amiga alertando sobre su ubicación, pero el tono de la comunicación encendió las alarmas. “Pudo enviar un mensaje de texto e diciendo que iba a enviar las placas y después mandó un audio y dijo que ya estaba cinco minutos de la casa, pero se le temblaba la voz. Entonces, no sabemos si ella ya sabía que estaba en riesgo y después ella nunca apareció”, relató la sobrina a Noticias Caracol.
Al no tener respuestas desde la mañana siguiente y encontrar el apartamento de Ospina con las luces encendidas y sin señales de ella, la familia logró vincular su cuenta de WhatsApp en un computador. Allí descubrieron que el mensaje donde iba a suministrar la placa del vehículo había sido eliminado.
Acosta fue clara sobre este hallazgo: “Cuando nos metimos a esa conversación, ese mensaje ya decía eliminado para todos. Quiere decir que la persona que la tenga retenida, pues debe ser la persona que estaba conduciendo el taxi, no sé, la escuchó decir eso y eliminó el mensaje para que claramente nosotros no tuviéramos información”.
Extorsión, falsas pistas y un robo
Los que serían los delincuentes utilizaron el celular de la víctima para publicar una historia falsa en Instagram, asegurando que había dejado su teléfono en un Uber y que se dirigiría a un operador de telefonía. “Eso es totalmente falso. Eso ella nunca lo haría. Lo primero que haría sería contactarnos”, sentenció la joven.
A la par de la manipulación digital, la familia detectó el vaciado de los fondos de la víctima “Desafortunadamente, mi tía ese día salió con la tarjeta de Davivienda y le hicieron prácticamente 13 retiros en donde sacaron casi 40 millones de pesos”, reveló la sobrina en la exclusiva.
La crisis se agravó con llamadas extorsivas que resultaron ser estafas oportunistas. Desconocidos contactaron a los allegados exigiendo inicialmente 10 millones de pesos por su supuesta liberación.
“Nos llamaron... y nos dijeron que la tenían y que nos la iban a entregar, pero que no hiciéramos la consignación. Nos pidieron 10 millones, después nos bajaron a 5. Le dijimos que solo teníamos 2,500,000 y nos dijeron que nos la iban a entregar en un CAI... pero ayer me robaron y no apareció en ninguna parte”, denunció Acosta al medio mencionado anteriomente, confirmando que siguen recibiendo intimidaciones telefónicas.
Una mascota solitaria y el rastro de las cámaras
El factor que más angustia a su núcleo cercano es el estado de su gata, que padece leucemia y depende de un tratamiento diario. La sobrina insistió, al canal televisivo, en que ella “tenía que llegar sí o sí a aplicarle su medicamento. Ella no llegó, no apareció”.
A la espera de pruebas de supervivencia, la familia mantiene una súplica directa a la ciudadanía, expresada por Stefanía en su declaración final al canal: “Que si por favor la llegan a ver en la calle, que se pongan la mano en el corazón como si fuera un familiar de ustedes... la queremos con nosotros y la queremos viva”.
