Un hecho que inicialmente fue interpretado como escabroso impactó a la opinión pública en Bogotá esta semana. Debajo del puente de la carrera 30 con calle 6 se denunció el hallazgo de varios cráneos de animales. Sin embargo, este sábado 24 de enero las autoridades distritales dieron una nueva versión sobre los hallazgos.
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Estos hechos hicieron que en redes sociales circularan rumores falsos sobre una supuesta fosa común de perros que habían sido sacrificados para consumo humano por parte de habitantes de calle. Sin embargo, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) señaló que fueron señalamientos injustos.
Entre otras cosas, indicaron que tras la denuncia un equipo de la entidad, con el apoyo de la Policía Metropolitana de Bogotá, hizo un recorrido por el sector del puente. En ese recorrido encontraron otros siete cráneos, que al parecer serían de cerdos.
“Dicho material fue recolectado y trasladado a la Unidad de Cuidado Animal del IDPYBA, con el objetivo de efectuar evaluaciones complementarias en el área de patología veterinaria, orientadas a reconfirmar especie y establecer estado sanitario y posible relevancia forense”, señaló el IDPYBA en un pronunciamiento.
En el comunicado de prensa expresaron que el caso será remitido a la Secretaría de Salud de la capital para que se verifique el cumplimiento de las normas frente a la disposición final de estos restos. Al parecer, habrían sido dejados allí por un establecimiento comercial que produce alimentos.
“Durante el recorrido técnico por todas las secciones del área en mención bajo el puente vehicular, se observó la presencia de cráneos, los cuales presentaban características compatibles con exposición ambiental prolongada, evidenciada por la acumulación de material terroso, ausencia de tejidos blandos y fracturas parciales, algunas localizadas a nivel de la articulación temporomandibular. Dichas condiciones sugieren un tiempo indeterminado de permanencia en el sitio. Varios locales comerciales cercanos confirmaron que observaban los cráneos desde hace 2 meses aproximadamente”, indicó el IDPYBA.
Una carnicería habría estado detrás de los cráneos abandonados
A esto se sumó que cuando les consultaron a los vecinos del barrio y a los habitantes de calle que frecuentan el sector, les manifestaron a los funcionarios que los cráneos habrían sido de cerdos y que un establecimiento comercial dedicado a vender carne sería el presunto responsable de dejarlos allí.
“Posteriormente se realizó visita al establecimiento comercial señalado, en la cual se entrevistó a una ciudadana, quien se identificó como administradora del lugar, quien confirmó que dentro de su actividad se generan residuos y desechos óseos, incluidos cráneos de origen porcino. La empresa manifestó además que dichos residuos no son entregados voluntariamente a terceros, sino que presuntamente son retirados por personas externas de los contenedores donde son depositados para su disposición final”, explicó el IDPYBA en su comunicado.
Pues bien, después de realizar estas labores también señalaron que al lugar tuvieron que desplazarse Brigadas Médicas que hacen parte del programa Huellitas de la Calle. Esta política está dedicada a atender animales que conforman lo que las autoridades han clasificado como “familias interespecie” con habitantes de calle y recicladores en Bogotá.
“Del recorrido nos quedan en la memoria las palabras de uno de los habitantes de calle entrevistados: ‘ñero no come perro; es su familia’”, puntualizó el IDPYBA.
