La Policía Metropolitana de Bogotá ordenó el cierre inmediato de un establecimiento de servicio de llantas ubicado en la localidad de Fontibón, luego de que un ciudadano denunciara un intento de cobro desproporcionado que ascendía a los COP 3.600.000. El operativo, motivado por una presunta estafa bajo la modalidad de los denominados ‘pinchallantas’, dejó en evidencia irregularidades administrativas que llevaron a la suspensión de la actividad comercial del local.
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El incidente ocurrió en el sector de la Calle 13 con Carrera 128, un corredor vial de alta afluencia en el occidente de la capital. La víctima, quien se movilizaba en un vehículo eléctrico, ingresó al taller para reparar un pinchazo en una sola llanta, servicio por el cual inicialmente le cotizaron COP 80.000. Sin embargo, en menos de una hora, los operarios del lugar aseguraron que las cuatro ruedas presentaban daños masivos, exigiendo el millonario pago bajo el argumento de haber instalado 44 parches individuales.
De una reparación rutinaria a un cobro de gama alta
Información recopilada por Blu Radio, se menciona que el afectado relató que la situación se tornó sospechosa cuando los mecánicos afirmaron haber detectado múltiples perforaciones en neumáticos que, minutos antes, funcionaban sin contratiempos. La tarifa final impuesta por el montallantas superaba incluso el costo comercial de un juego de llantas nuevas para vehículos tipo citycar, el cual oscila entre los COP 3.1 y COP 3.4 millones.
“Me decían que la cuenta daba esa cifra porque cobraban por cada parche colocado”, denunció el usuario ante las autoridades. Ante la negativa de pago y la presión de los trabajadores, el ciudadano solicitó el apoyo de la patrulla del cuadrante a través de la línea 123, lo que permitió la intervención oficial en el establecimiento.
Irregularidades legales tras el operativo
Al llegar al sitio, los uniformados de la Policía de Bogotá no solo mediaron en la disputa económica, sino que procedieron a realizar una inspección técnica y documental del negocio. Luego de la verificación, se constató que el taller no contaba con la documentación legal mínima exigida para el ejercicio de su actividad económica, lo que facultó a la autoridad para realizar el cierre preventivo del lugar.
Este caso se suma a una tendencia creciente en la ciudad. Según reportes oficiales citados durante el procedimiento, las denuncias relacionadas con la actividad de ‘pinchallantas’, quienes presuntamente arrojan elementos cortantes a las vías para forzar clientes a sus talleres, han registrado un incremento superior al 124 % durante el último año.
Recomendaciones para conductores en Bogotá
Las autoridades locales recordaron a los propietarios de vehículos la importancia de:
- Verificar el estado de las llantas antes de permitir cualquier intervención profunda.
- Exigir una cotización clara antes de autorizar el desmonte de las piezas.
- Reportar de inmediato a la línea 123 cualquier cobro que no guarde proporción con los precios del mercado.
Con este operativo, la Secretaría de Seguridad y la Policía buscan enviar un mensaje de control en puntos críticos de la Calle 13 y la Autopista Norte, zonas donde se concentra el mayor reporte de prácticas abusivas en talleres de mecánica rápida.
