La justicia tomó una primera decisión frente al caso que mantiene en conmoción a la localidad de San Cristóbal, en el sur de Bogotá. Sin apelación de ninguna de las partes, un juez de control de garantías ordenó enviar a cárcel preventiva a José Eduardo Chala, presunto responsable de atropellar a once personas, entre ellas varios menores de edad, mientras conducía un taxi en estado de embriaguez. El hombre enfrentará cargos por tentativa de homicidio y lesiones personales dolosas agravadas.
Para leer:“Lo perdono”: padre de niños entre la vida y la muerte conmueve al país tras accidente en Bogotá
El incidente ocurrió el pasado 8 de noviembre en el barrio Santa Rita, cuando, según la Fiscalía General de la Nación, el conductor habría perdido el control del vehículo debido al alto grado de alicoramiento, colisionando contra un grupo de peatones y posteriormente contra la fachada de una vivienda. Peritos del Instituto Nacional de Medicina Legal confirmaron que el hombre registró grado dos en la prueba de alcoholemia, uno de los niveles más altos contemplados en la ley.
Conductor en alto grado de embriaguez dejó a dos hermanos al borde de la muerte en San Cristóbal
Entre las víctimas se encuentran Estefanía y Martín, dos hermanos que permanecen en estado crítico en el Hospital Santa Clara. Su padre, Jorge Arturo, relató que los médicos no les han brindado esperanzas de recuperación debido a la gravedad de las lesiones que presentan. “Yo lo perdono al hombre, pero que le caiga el peso de la ley, porque acabó con la vida de dos niños por ser inconsciente”, expresó profundamente afectado.
Por su parte, Heidy Miranda, familiar de los menores, sostuvo que el último reporte médico indica que ambos presentan muerte cerebral. La familia vive horas de angustia, oración y espera, mientras clama por justicia y por un llamado nacional a la responsabilidad al volante.
El hombre involucrado, de 56 años, fue detenido en el lugar del accidente. Según el comandante de la Policía de Tránsito de Bogotá, coronel Jhon Silva, está plenamente comprobado que conducía bajo los efectos del alcohol.
En medio del dolor, el padre de los menores envió un mensaje a todo el país: “No tomen cuando estén manejando. Hoy me pasó a mí, mañana le puede pasar a usted”.
