Resulta difícil inventarse un título mas estúpido pero es verdad me encanta y detesto el fútbol que nos ha tocado. Voy a tratar de deshilvanar mis ideas a ver si alguien está de acuerdo.
Detestable es la cantidad de partidos a cualquier hora, salvo la champions que sabemos se juega martes y miércoles casi siempre cada 15 días el resto es una locura. Partidos martes a las tres de la tarde o sábado a las doce de la noche en campeonatos perdidos como la copa sudamericana ronda preliminar o la copa del rey. Antes se veía un partido, se oía por radio el resto y no pasaba nada, difícilmente veo más de un partido por liga en cada fecha. No entiendo por qué ningún partido se puede cruzar con otro, más aún cuando la Champions programa dos o más partidazos de equipos de primer nivel, campeones, de manera simultánea sin mayores problemas.
Me encanta la televisión. Antes para ver un partido en directo diferente a los del mundial había que esperar a final de copa libertadores. En mi época, en los setentas, veíamos un partido de fútbol por televisión cada ocho días con una particularidad, no era en directo. Los partidos alemanes de “Fútbol el mejor espectáculo del Mundo” llegaban diez o doce días después. Para esa época las comunicaciones y la prensa no recogían información sobre, por ejemplo, el fútbol alemán no había internet y la prensa de otros lugares llegaba también con mucho retraso. En la actualidad se que voy a ver el sábado al Liverpool y seguramente el domingo a River. Muchas cámaras, buena narración y buen fútbol.
El VAR acabó con el juego fluido al que estábamos acostumbrados, se ha llegado al punto de una revisión de más de dos horas, el partido fue en los Olímpicos de Paris entre argentina y Marruecos. El gol se gritaba cuando la pelota entraba al arco y al jugador se le expulsaba inmediatamente, los jugadores jodían y joden con o sin VAR. Los jueces de línea tenían ojo clínico (los buenos) y levantaban la bandera con una seguridad pasmosa, no se les pasaba una. La mayor duda era si estaba o no en línea. Hoy en día ninguno de los mocosos que se sabe hasta el menú de Bellingham, puede saber qué es un jugador “en línea”.
Lo más desesperante es el ritual para corregir. La puesta en escena es casi siempre la misma, una jugada dudosa, varios jugadores apretando al árbitro, que se coje un lado de la cabeza como si tuviera migraña (es que lo están llamando del VAR) y empieza un paseíto a una pantalla que siempre está lejísimos. Ese desfile está acompañado por jugadores de un equipo y otro que joden. Luego el árbitro habla con quien sabe quién y le pide tomas, líneas y repeticiones en cámara super lenta. Después de analizar vaya usted a saber que, se devuelve con la misma cadencia y la misma joda de los jugadores. Al final con señas de mano indica cualquier cosa. Se han perdido mas de 10 minutos y seguramente se repondrán 4. El VAR no acabó con los errores, simplemente se los pasó a tres o cuatro tipos que miran una televisión un partido de fútbol como si fuera ajedrez. Hoy al igual que hace 15 años un fuera de lugar se marca mal, la diferencia es que antes era un asunto de 10 segundos, ahora puede tardar 15 minutos. Lo mas detestable es gritar un gol diez minutos después de ocurrido.
Las camisetas, acá hay amor y odio, con paciencia o dinero se pueden conseguir camisetas lindísimas, varios equipos cambian cada año generalmente con muy buen tino, colores y diseños maravillosos. Ponerse una camiseta de fútbol es un placer, mucho mayor cuando ha jugado de verdad o es del equipo del alma. Desafortunadamente la necesidad económica hace que muchas se conviertan en vitrinas de productos desconocidos. En Colombia hasta publicidad de moteles ha aparecido en alguna. Hay camisetas homenaje, camisetas de tercera equipación raras, camisetas de selección, retro y cualquier otra.
La farandulización del fútbol me parece aburrida, enterarme que la fiesta de 18 años de Yamal fue casi una bacanal con enanos y modelos acompañantes me parece excesivo. En Argentina hay publicaciones y programas eternos que analizan una imagen de cualquier red social o una frase. Hay mujeres expertas en aparecer como la esposa, amante, amiga o enemiga de un jugador o la esposa, amiga o amante de otro. Sabemos la dieta, conocemos a sus papás y hay fotos de las estrellas recién nacidos, nada que ver con el fútbol. Parece que eso vende.
La calidad de los jugadores y los partidos es insuperable desde el 23 de abril del 2008 hasta el 8 de diciembre de 2020 tuvimos la oportunidad feliz de ver la rivalidad más maravillosa del fútbol: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo que se enfrentaron entre partidos amistosos y especiales 37 veces. Y no solo estos dos genios, tipos como Iniesta, Buffon, Suarez, Forlán y muchas otras grandes estrellas jugaron durante esta época. Por hacer una comparación, Cruyff y Beckenbauer se vieron las caras apenas seis veces y solamente dos entre sus equipos, el Ajax y el Bayern. El futbolista de esta época hace cosas increíbles, acrobacias como las de Slatan o tiros libres como los de Roberto Carlos que son difícilmente superables se juega muy rápido y preciso. Seguramente los grandes genios de otras épocas como Garrincha, Best o Rivelino serían fantásticos jugando a la velocidad de hoy. Hemos visto grandes equipos, grandes torneos y grandes rivalidades como en ninguna otra época.
Para terminar el mundial; con 48 equipos veremos bodrios como Haití-Escocia o Argelia-Jordania; se jugarán 72 partidos en la fase de grupos la gran mayoría bastante pobres, casi que se puede predecir un 90% de los equipos que pasarán a la siguiente ronda. Con el precio de las boletas seguramente habrá estadios vacíos y juegos mediocres. Eso sí, desde ese momento todos los partidos serán buenos.
El fútbol moderno es un desastre organizado, lleno de estupideces, de partidos que nadie pidió y de decisiones que nadie entiende. Aun así, cuando empieza un partido bueno, se me olvida todo. Por eso lo detesto… y por eso mismo no puedo dejar de verlo.
