Columnistas

Los superpoderes de la maternidad

Marcela Torres, directora general de Uber para la región Andina, Centroamérica y Caribe, reflexiona sobre ser mamá y una profesional exitosa

Hay quienes creen que tener hijos desacelera la carrera profesional, o incluso acaba con ella. Ese fue mi caso, al punto que pensé que tenía que “pedir permiso” a mis jefes para intentar seguir con mi trabajo una vez volviera de licencia.

Cuando nació nuestra primera hija, tuve la fortuna de pedir una licencia adicional no remunerada: quería dedicarme a ella, entender quién podía ser como mamá y cómo debíamos adaptarnos como familia. En ese momento, debo admitir que con cierta nostalgia, veía cómo mis compañeros seguían avanzando y creciendo en la compañía mientras que yo no solo no avanzaba, sino que ahora mi tiempo y atención debían dividirse entre mil cosas adicionales que antes no existían.

La historia se repitió con la llegada de nuestra segunda hija. Así que por varios años estuve “a media marcha” laboral, con toda la convicción de haberlo decidido así, pero también con cierta resignación de que esos años habían limitado mi crecimiento profesional.

Y sí, la carrera que tenía desaceleró, pero la maternidad me ayudó a conocerme, a entender mejor lo que quería y lo que me funcionaba (a mi y a mi familia); además me ha permitido desarrollar muchas habilidades y hasta un par de superpoderes que hoy, estoy convencida, me ayudan a ser una mejor profesional y líder.

La habilidad más evidente y que me sorprende todos los días, sobre todo después de haber pasado por una pandemia global, es el multitasking. Mi mente ha aprendido a manejar temas complejos en el trabajo, incluso crisis como el efecto de la misma pandemia en la operación de Uber, al mismo tiempo que tengo claro qué tarea le falta a mi hija en el colegio, los materiales que hay que conseguir para algún proyecto de arte, o si faltan arepas para el desayuno.

Ser mamá me ha enseñado lo que es verdaderamente importante, grave o urgente. Me ha dado perspectiva. Y esa perspectiva me ayuda a encarar mejor los retos, las oportunidades y sobre todo me permite tener mayor serenidad al momento de tomar decisiones difíciles.

Desde que soy mamá, soy más sensible y consciente de todo lo que me rodea, lo cual me ha permitido desarrollar una sensibilidad especial frente a las comunidades a las que servimos y frente a cada uno de los miembros de mi equipo. En muchas oportunidades logro leerlos bien, entender si tienen algún tema que los afecta, o saber si están expresando francamente sus opiniones. Esa empatía me ayuda a ser mejor líder en el día a día y a lograr un ambiente más incluyente. Y la lista podría continuar con habilidades como la negociación, capacidad de influencia, resiliencia, paciencia, valentía, entre muchas otras.

No todo es bueno, fácil o positivo. Pero ojalá esta reflexión demuestre que las habilidades o superpoderes que trae la maternidad superan con creces cualquier “hueco” en la historia laboral o en la hoja de vida. La maternidad sí desacelera temporalmente la carrera de muchas de nosotras, pero no para detenernos sino, como en mi caso, para tomar impulso.

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