En un mensaje publicado este sábado en su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro salió al paso de las recurrentes acusaciones que lo señalan de impulsar un gobierno de corte comunista. Con un tono didáctico y respaldado en datos, el mandatario aseguró que su administración no solo no ha destruido el capitalismo, sino que lo ha expandido de manera concreta en Colombia.
“Una de las críticas más recurrentes que escucho es que mi gobierno es comunista. Es de una ignorancia inmensa que debe aclararse”, escribió Petro, adjuntando una imagen con estadísticas. El presidente recordó la definición marxista clásica del capitalismo como un modo de producción basado en la relación entre trabajadores asalariados y dueños de los medios de producción. “Por tanto, se puede medir si se expande o se destruye el capitalismo a partir de si aumenta el trabajo asalariado o no”, explicó.
Según las cifras que presentó el jefe de Estado, durante su mandato se ha registrado un aumento significativo en el número de personas incorporadas al trabajo asalariado formal. “Cómo pueden ver, mi gobierno ha expandido el capitalismo en Colombia y se demuestra por la cantidad de personas asalariadas en el país”, afirmó.
Petro rememoró que desde su campaña de 2022 planteó como objetivo “expandir el capitalismo y desestimular las relaciones premodernas de producción”, en alusión a formas de explotación como el trabajo informal o relaciones semif feudales en el campo. La publicación llega en un momento clave, a pocos meses de dejar el poder y en medio de un intenso debate político sobre el legado de su gobierno.
Fuentes oficiales y análisis independientes han coincidido en que Colombia ha alcanzado tasas de desempleo históricamente bajas en lo que va del siglo, con una reducción notable de la informalidad laboral. Entre marzo de 2022 y marzo de 2026, la tasa de desocupación bajó de 12,1% a 8,8%, mientras que la informalidad nacional se redujo de 59,1% a 55,6%. Además, el salario mínimo experimentó un incremento histórico del 23,7% para 2026, alcanzando los dos millones de pesos.
Críticos sostienen que medidas como el “salario vital” y reformas tributarias han generado incertidumbre entre inversionistas, aunque el Gobierno resalta el crecimiento en industrias, campo y la formalización de millones de trabajadores. Petro cerró su trino con una precisión ideológica: “Eso sí, este capitalismo que se expande debe respetar la dignidad del trabajo asalariado, la vida y la naturaleza”.
Mientras sus seguidores celebran la reducción de la pobreza y la ampliación de derechos laborales, sus opositores insisten en que las políticas intervencionistas amenazan la estabilidad macroeconómica.
Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, el trino de Petro no solo busca defender su legado, sino también fijar el terreno discursivo para que su movimiento continúe defendiendo una economía más inclusiva, aunque dentro de los marcos del mercado. Queda por ver si los datos económicos respaldan a largo plazo su tesis de que es posible expandir el capitalismo sin sacrificar la justicia social.
