En diálogo con Julio Sánchez Cristo en 6AM W de Caracol Radio, el director de la Clínica Juan N. Corpas de Bogotá, Juan Carlos Vera, alertó sobre la crítica situación financiera que enfrenta esta institución de salud debido a la falta de pago de varias EPS.
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Según Vera, el déficit acumulado por las aseguradoras alcanza aproximadamente 35.000 millones de pesos, lo que ha generado retrasos en el pago de salarios, dejando a algunos trabajadores sin recibir su remuneración por hasta ocho meses.
“No hemos podido cancelar los salarios de nuestros colaboradores… en algunos casos estamos adeudando hasta más de 4 meses”, señaló Vera en la entrevista.
Deudas concentradas en varias EPS
La clínica reporta que la deuda se concentra en varias entidades: Famisanar con $8.976 millones, Compensar $7.764 millones, Sanitas $5.458 millones, Salud Total $3.903 millones y la ADRES $2.561 millones. Estos recursos corresponden a servicios que ya fueron prestados a los pacientes, lo que evidencia un problema estructural en el flujo financiero del sistema de salud.
Impacto directo en la atención de UCI
La crisis financiera ha tenido un efecto inmediato en la capacidad de atención de la clínica, especialmente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Recientemente, todos los especialistas de esta área renunciaron, lo que obligó a reducir la oferta de camas disponibles de 16 a solo 4.
“El domingo tuvimos una renuncia masiva de los médicos de la unidad de cuidado intensivo. Ya no puedo ofertar las 16 camas, sino únicamente 4 camas”, explicó Vera.
Aunque la clínica logró activar un plan de contingencia, la falta de personal médico sigue limitando la prestación del servicio, poniendo en riesgo la atención de pacientes críticos.
Consecuencias para el personal y el sistema de salud
El director de la institución también destacó el impacto humano de la crisis: los trabajadores de la salud se ven obligados a enfrentar condiciones laborales difíciles, a pesar de su compromiso y dedicación.
“Son personas que han brindado con su amor y desafortunadamente los recursos no están fluyendo de la manera que deberían”, afirmó Vera.
Si bien algunas EPS han intentado colaborar, el directivo indicó que la problemática es estructural y afecta a todo el sistema de salud en Colombia. Por ello, hizo un llamado urgente a garantizar el flujo de recursos, con el fin de evitar un deterioro mayor en la atención hospitalaria y reconocer el esfuerzo del personal médico.
Con esta situación, la Clínica Juan N. Corpas evidencia cómo los retrasos en los pagos de EPS no solo generan problemas financieros, sino que también impactan directamente en la salud de los ciudadanos y en la sostenibilidad del sistema hospitalario colombiano.
Famisanar aclaró cuál es el estado de cuentas entre la Clínica Corpas y la EPS
Ante las recientes afirmaciones de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas sobre una supuesta deuda superior a los $8.900 millones, la EPS Famisanar emitió una aclaración técnica tras realizar un corte de cuentas detallado. Según la aseguradora, el saldo real exigible es de aproximadamente $900 millones, lo que representa apenas el 10% de la cifra mencionada por el prestador de salud. La EPS enfatizó que la diferencia radica en procesos contables y de auditoría que aún no han sido gestionados correctamente por la Fundación.
La entidad detalló que el abultado saldo reportado inicialmente incluye $3.369 millones que ya fueron pagados, pero que la Fundación no ha descargado de su contabilidad interna. Además, se identificaron cerca de $1.800 millones en facturas con glosas o devoluciones que aún están en revisión y $2.500 millones que corresponden a deudas anteriores a la intervención de la EPS, las cuales tienen un cronograma de pago específico según la normativa legal vigente.
Finalmente, Famisanar subrayó que la transparencia en las finanzas de la salud depende de la corresponsabilidad de los prestadores, quienes deben radicar y legalizar sus facturas de manera oportuna. La EPS reafirmó su voluntad de conciliación y diálogo técnico para resolver estas discrepancias, asegurando que los pagos pendientes serán programados conforme a la disponibilidad financiera, sin afectar la prestación de los servicios para sus afiliados.
