La decisión de la Fiscalía General de la Nación de archivar la investigación relacionada con la candidata presidencial Claudia López por presuntas irregularidades en la obra del Metro de Bogotá abrió un nuevo frente de controversia política y mediática en Colombia. Lejos de cerrar el episodio, la determinación provocó una fuerte confrontación pública entre la periodista y excandidata presidencial Vicky Dávila y la senadora Angélica Lozano, reavivando el debate sobre corrupción, periodismo, justicia y presuntas campañas de desprestigio.
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El caso tiene origen en una publicación de la revista Semana de septiembre de 2023, titulada “Corrupción en el metro de Bogotá”, donde se hacía referencia a un supuesto expediente reservado que señalaba posibles coimas por 10.000 millones de pesos y mencionaba interceptaciones que supuestamente comprometían a figuras vinculadas a “Los Verdes”, entre ellas Claudia López y Angélica Lozano.
Sin embargo, las acusaciones perdieron fuerza tras decisiones judiciales que desestimaron esos señalamientos, luego de que José Joaquín Silva Ardila —mencionado como fuente clave— reconociera que sus afirmaciones eran infundadas y que correspondían a “chismes”, según se ha conocido en el proceso.
Archivo de la Fiscalía reabre el debate político
Aunque la Fiscalía decidió archivar la investigación, la discusión se intensificó por las distintas interpretaciones sobre el alcance de esa decisión. Mientras sectores cercanos a Claudia López consideran que el archivo confirma que no existieron hechos de corrupción, Vicky Dávila sostuvo que la determinación no representa un cierre definitivo y que el expediente podría reactivarse si surgen nuevas pruebas.
Durante una entrevista radial en 6AM de Caracol Radio, Dávila defendió la publicación de Semana y aseguró que actuó con base en documentos e información que le llegaron como un expediente real. Según dijo, su papel como directora del medio era informar sobre hechos que involucraban a funcionarios públicos.
La periodista rechazó los señalamientos de supuesto montaje y sostuvo que será en escenarios judiciales donde deberá probarse si existió o no manipulación de la información. Además, insistió en que la publicación incluyó referencias a la transcripción completa de las interceptaciones que fueron conocidas por las autoridades.
Angélica Lozano habla de “montaje” y “sicariato moral”
La respuesta de la senadora Angélica Lozano fue contundente. La congresista acusó a Dávila de haber impulsado una “edición maliciosa” de los audios y de utilizar esa publicación para afectar políticamente su imagen y la de Claudia López.
Según Lozano, una retractación posterior publicada por Semana reconocía que Silva Ardila se había retractado y que las versiones difundidas carecían de sustento. Aun así, sostuvo que la narrativa siguió siendo usada públicamente para mantener viva una acusación que, a su juicio, era falsa.
La senadora calificó el episodio como un caso de “sicariato moral” y aseguró que el objetivo era destruir su credibilidad en la vida pública. Aunque lamentó la demora de la justicia, celebró el archivo de la investigación como una señal de que “el hecho no existió”.
Metro de Bogotá vuelve al centro de la disputa
Más allá del cruce personal, el caso volvió a poner al Metro de Bogotá en el centro de la discusión nacional, no solo por su dimensión de infraestructura sino por su impacto político en un momento preelectoral.
La controversia también abre interrogantes sobre la relación entre investigaciones judiciales, revelaciones periodísticas y debates políticos en escenarios donde la información puede tener efectos electorales.
Las duras expresiones cruzadas elevaron el tono del enfrentamiento. Dávila respondió calificando a sus contradictores de actuar con doble discurso, mientras Lozano insistió en que hubo una estrategia para amplificar una mentira.
En medio del choque, el archivo de la Fiscalía no logró bajar la tensión. Por el contrario, convirtió el caso en un nuevo pulso político que puede tener repercusiones en la campaña presidencial y en el debate sobre la transparencia en grandes proyectos públicos.
Con Claudia López nuevamente en el centro de la conversación, el episodio deja abiertas preguntas sobre si la controversia quedará en el terreno político o si escalará hacia nuevos escenarios judiciales. Mientras tanto, el Metro de Bogotá vuelve a ser más que una obra de infraestructura: también es un eje de disputa en el tablero electoral colombiano.
