Un atroz crimen que sacudió al departamento del Chocó empieza a encontrar respuestas ante la justicia. La Fiscalía General de la Nación logró la medida de aseguramiento en centro carcelario contra Yamil Fernando Rodríguez Rivera, señalado como el presunto responsable del abuso sexual y posterior asesinato de una niña de tan solo 11 años.
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Los hechos, que han generado el repudio nacional, ocurrieron el pasado 2 de agosto de 2024 en la zona rural del municipio de Carmen del Darién, cuando la menor se disponía a cumplir con su jornada escolar.
El rastro de una desaparición que terminó en tragedia
La alerta se encendió cuando directivos del colegio informaron a la familia que la pequeña nunca llegó a sus clases. De inmediato, la comunidad y las autoridades activaron protocolos de búsqueda que permitieron reconstruir el rastro del horror:
- El primer hallazgo: En el trayecto habitual hacia el colegio, los buscadores encontraron un accesorio para el cabello que pertenecía a la víctima.
- La escena del crimen: Horas más tarde, en una zona boscosa, fue hallado el cuerpo de la menor envuelto en un toldillo. Junto a ella, las autoridades encontraron un poncho, prenda que se convertiría en la prueba reina del caso.
Pruebas forenses: Un nivel de violencia extremo
El reporte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses fue determinante para la imputación de cargos. La necropsia reveló que la niña no solo fue víctima de abuso sexual y sometimiento, sino que recibió múltiples heridas con arma cortopunzante en el tórax, la espalda y las extremidades.
La brutalidad del ataque llevó a la Fiscalía a tipificar el delito como feminicidio agravado, entendiendo el contexto de vulnerabilidad y la violencia ejercida sobre la menor.
El poncho: La prenda que delató al agresor
Las labores de policía judicial fueron clave para vincular a Rodríguez Rivera con el crimen. Según los testimonios recopilados, varios habitantes del municipio reconocieron el poncho y otros elementos hallados en la escena como propiedad del hoy procesado.
“Se estableció que Rodríguez Rivera interceptó a la víctima en el camino que ella usaba habitualmente para estudiar”, señala el informe de los investigadores, subrayando que el sospechoso fue visto portando las prendas mencionadas poco antes del suceso.
Imputación de cargos y situación jurídica
Un fiscal de la Seccional Chocó le imputó los delitos de:
- Feminicidio agravado.
- Acceso carnal violento agravado.
Pese a la contundencia de los elementos materiales probatorios, el procesado no aceptó los cargos. Sin embargo, ante el peligro que representa para la sociedad y la gravedad de los delitos, un juez de control de garantías ordenó su traslado inmediato a un centro penitenciario mientras avanza el juicio que podría dictarle una de las penas más altas del código penal colombiano.
Este caso reaviva el debate sobre la protección de la niñez en las zonas más apartadas del país, donde ir al colegio se ha convertido, trágicamente, en un riesgo para los más vulnerables.
