La tranquilidad de la mañana de este sábado en la capital de Norte de Santander se vio interrumpida por un fuerte estruendo que sacudió diversos sectores de la ciudad y la zona de frontera. Sobre las 6:30 a. m., una carga explosiva fue detonada al paso de una patrulla del Departamento de Policía de Norte de Santander (Denor), en un hecho que ha generado pánico entre los habitantes del área metropolitana.
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El ataque ocurrió en el estratégico corredor del Anillo Vial Oriental, específicamente a la altura del sector de Prados del Este, frente a un reconocido centro comercial de la zona.
Un uniformado herido y daños en viviendas
El impacto de la detonación fue de tal magnitud que ciudadanos en puntos distantes de la ciudad y en municipios fronterizos reportaron haber escuchado la explosión. De acuerdo con los primeros reportes oficiales, el ataque dejó como saldo un uniformado herido. Se trata de un intendente de la Policía, quien conducía el vehículo oficial en el momento del atentado y fue trasladado de inmediato a un centro asistencial donde recibe atención médica.
Además del daño a la patrulla, habitantes de las urbanizaciones cercanas en Prados del Este informaron sobre afectaciones estructurales en varias viviendas, principalmente vidrios rotos y daños en fachadas, producto de la onda expansiva.
Presunta autoría del ELN bajo investigación
Aunque las autoridades se encuentran en la fase de recolección de pruebas y análisis de cámaras de seguridad, las primeras hipótesis apuntan a que este atentado habría sido perpetrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo armado con fuerte presencia en la región.
El modus operandi —el uso de cargas explosivas activadas al paso de unidades de la Fuerza Pública en corredores viales principales— coincide con acciones previas de esta organización en el departamento.
Cúcuta y la frontera en máxima alerta
La zona del Anillo Vial Oriental permanece acordonada por expertos en explosivos y unidades de criminalística para asegurar el área y descartar la presencia de otros artefactos. Este nuevo hecho de violencia se suma a la compleja situación de orden público que atraviesa Norte de Santander y pone en entredicho los esfuerzos de seguridad en la Zona de Integración Fronteriza.
Las autoridades han hecho un llamado a la comunidad para aportar cualquier información que permita dar con el paradero de los responsables de este ataque que, una vez más, pone en riesgo la vida de civiles y uniformados en la frontera.
