La comunidad académica de Colombia se encuentra en luto y máxima alerta. Tras el esclarecimiento de los hechos que rodearon el atroz asesinato del profesor Neill Felipe Cubides Ariza, el rector de la Universidad Externado, Hernando Parra, rompió el silencio con una exigencia contundente que resuena en los pasillos del poder: que los responsables del crimen no reciban beneficios jurídicos ni el reconocimiento político de “gestores de paz”.
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El pronunciamiento surge en un momento de alta sensibilidad nacional, donde la figura de los gestores de paz ha sido cuestionada. Para Parra, otorgar este título a quienes perpetraron un acto de “miseria humana” sería una afrenta directa a la memoria del docente y a la integridad de la justicia colombiana.
Una banda desmantelada y un crimen con sevicia
Las investigaciones de la Fiscalía y la Policía Nacional permitieron la captura y judicialización de Arnold Esteban Páez Herrera, Álvaro Andrés Gómez Méndez, Michael Andrés Chitiva Henao y Sergio David Vásquez Rivera. Estos sujetos son señalados como los presuntos responsables de una secuencia de terror que inició el pasado 15 de enero en el corazón de Bogotá.
Según el expediente judicial, el profesor Cubides fue víctima de una modalidad de “paseo millonario” que escaló a una violencia extrema:
- El rapto: El docente tomó un taxi en la localidad de Chapinero, donde fue interceptado violentamente por otros hombres metros más adelante.
- La tortura: Dentro del vehículo, Cubides fue atacado con armas cortopunzantes y golpes contundentes bajo la presión de entregar sus claves bancarias.
- El desenlace: Tras el robo, el profesor fue asfixiado y su cuerpo abandonado en una zona rural de la localidad de Usme.
“Nuestra comunidad exige que no haya frustración”
El rector Parra fue enfático al señalar que los logros de la fuerza pública no deben ser “frustrados” por decisiones administrativas o políticas que favorezcan a la estructura criminal.
“Nuestra comunidad espera y exige que ninguno de estos logros resulte frustrado por el eventual reconocimiento del injustificable título de gestores de paz”, sentenció el académico a través de un comunicado oficial.
El debate sobre los beneficios judiciales
El caso de Neill Cubides se convierte ahora en un símbolo de la lucha contra la impunidad en Bogotá. Mientras los cuatro procesados cumplen medida de aseguramiento en centro carcelario, el país observa con atención si el Ejecutivo atenderá el llamado de la academia o si, por el contrario, los señalados asesinos entrarán en los programas de beneficios que el Gobierno Nacional ha impulsado bajo el marco de la “Paz Total”.
Por ahora, la Universidad Externado mantiene su bandera a media asta, recordando a un colega cuya vida fue segada por una banda que, según las autoridades, ya ha sido desmantelada, pero cuyo castigo ejemplar sigue siendo una deuda pendiente con la sociedad civil.
