La plenaria del Senado de la República se transformó este martes nuevamente en el epicentro de la contienda electoral de 2026. Los precandidatos presidenciales Paloma Valencia, del Centro Democrático, e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, protagonizaron un violento intercambio de acusaciones que escaló desde el manejo de la “paz total” hasta señalamientos directos de vínculos con la criminalidad. El detonante fue la reciente decisión del Gobierno Nacional de suspender las órdenes de captura contra cabecillas de grupos armados, entre ellos alias Calarcá.
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Valencia, en el debate, lanzó una advertencia sobre lo que denominó una “combinación de todas las formas de lucha” para favorecer la aspiración del oficialismo. La senadora basó su argumentación en declaraciones previas de Roy Barreras, asegurando que existe un reconocimiento tácito de la presión armada en los territorios para influir en las urnas.
¿Votos a punta de fusil en los territorios?
“Yo sí quiero dar una constancia en torno a las declaraciones del exsenador Roy Barreras, donde está reconociendo que los grupos ilegales les están poniendo votos a punta de fusil en los territorios. Y que aquí le vienen levantando las órdenes de captura a los peores criminales de Colombia con propósitos electorales”, sentenció Valencia.
La congresista cuestionó con dureza el contraste entre el esfuerzo de la Fuerza Pública en ciudades como Bogotá y la liberación de delincuentes con frondosos prontuarios: “El alcalde de Bogotá está protestando porque él hace todo el esfuerzo con la Policía para meter a los sicarios a la cárcel y el gobierno acaba de levantarle la orden de captura a esos cabecillas. Hay uno que tiene 51 homicidios. Como en Antioquia no ganan, entonces quieren liberar otros 23 criminales”.
La respuesta de Cepeda: “Tenga un poco de vergüenza”
La réplica de Iván Cepeda no se hizo esperar. El candidato del Pacto Histórico, visiblemente molesto, apeló a los antecedentes judiciales de figuras cercanas al Centro Democrático para desestimar las críticas de su contendora. Cepeda recordó el caso del exsenador Ciro Ramírez, condenado por corrupción, y el proceso de Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe.
“Un señor que vino aquí, que nos daba lecciones a todos sobre qué es moral... hoy ya no está sentado aquí porque sencilla y llanamente fue condenado por ladrón de recursos de la paz. Y usted tiene la cara de venir aquí a cuestionarnos sobre ética, no tenga tanto descaro, le pido el favor. Tenga un poco de vergüenza”, arremetió Cepeda.
El senador fue más allá y vinculó el debate con el pasado paramilitar en Antioquia y a Álvaro Uribe mano derecha de la candidata presidencial: “Dígale al hermano del jefe paramilitar de Yarumal, condenado a 28 años, que tenga la gentileza de explicarle al país si mientras su hermano comandaba la banda ‘Los 12 Apóstoles’, él estaba enterado o no de las masacres que se cometían”.
El fantasma de los audios y la ausencia en los debates
El enfrentamiento también puso sobre la mesa la estrategia de campaña de cara al 31 de mayo. Mientras Valencia le recriminó a Cepeda su decisión de no asistir a debates en medios de comunicación, el líder del Pacto Histórico denunció un presunto montaje en su contra tras la difusión de un audio donde un supuesto disidente de las FARC invitaba a votar por él.
“Se trata de un nuevo montaje: nunca he tenido contactos con grupos armados ilegales y rechazo de plano cualquier clase de ofrecimiento de apoyo que provenga de la ilegalidad”, sostuvo Cepeda, quien atribuyó estas denuncias al “miedo” de la oposición ante su posible triunfo en primera vuelta. Por su parte, Valencia cerró su intervención reafirmando que el 54 % de los votos del Pacto Histórico provienen de zonas con alto riesgo electoral, según la Defensoría del Pueblo.
