En las últimas horas se conoció un operativo conjunto ejecutado entre la Policía Nacional de Colombia y la Fiscalía General de la Nación permitió desarticular una estructura criminal dedicada al hurto de cable de cobre y otros componentes de infraestructura de telecomunicaciones, que afectan la conectividad en el Valle de Aburrá y varios municipios de Antioquia.
Tras varios meses de investigación, las autoridades lograron la captura de nueve personas señaladas de integrar esta red, cuyas acciones habrían generado pérdidas superiores a los 1000 millones de pesos, además de afectar la prestación del servicio de conectividad en distintas zonas.
También le puede interesar: Álvaro Leyva al banquillo: Fiscalía radicó el escrito de acusación por el escándalo de los pasaportes
Cae banda dedicada a robar el cable de cobre y afectar la conectividad en Antioquia
Las indagaciones se remontan a 2023, cuando comenzaron a identificarse patrones repetitivos en el robo de cableado, baterías de litio y plantas eléctricas en estaciones base de telecomunicaciones. A partir de allí, unidades de la Seccional de Investigación Criminal recopilaron pruebas mediante entrevistas, análisis de video, reconocimientos fotográficos y múltiples requerimientos interinstitucionales.
Uno de los avances clave se registró en mayo de 2025, durante un allanamiento en el que fueron recuperadas 24 baterías de litio avaluadas en cerca de 150 millones de pesos. Este hallazgo permitió evidenciar la magnitud del negocio ilegal y fortalecer el proceso judicial.
Lea también: ¿Le gusta la tecnología? Abren inscripciones para concurso que busca a los futuros programadores de Colombia
De acuerdo con las autoridades, los elementos sustraídos eran posteriormente comercializados y utilizados en sistemas de energía solar, vehículos eléctricos y cultivos hidropónicos.
La investigación también reveló que cuatro de los capturados tenían vínculos como contratistas en el sector de telecomunicaciones, lo que les habría facilitado el acceso a información sensible y la vulneración de los sistemas de seguridad. Según el caso, estas personas coordinaban los hurtos y luego restablecían las condiciones de los sitios intervenidos para evitar ser detectados.
La operación incluyó cinco diligencias de registro y allanamiento, así como dos notificaciones adicionales en centros carcelarios. A los implicados se les imputan los delitos de hurto calificado y agravado, y concierto para delinquir.
