Un lunes de caos en la movilidad de Bogotá terminó con una fuerte determinación desde el Palacio de Liébana. El alcalde de la capital se pronunció de manera tajante tras los hechos de violencia registrados durante las protestas de trabajadores de la Primera Línea del Metro, donde un operario fue captado atacando buses de TransMilenio que transportaban pasajeros.
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El detonante: Bloqueos y vidrios rotos
La jornada de tensión comenzó a las 8:30 de la mañana de este lunes 6 de abril. Un grupo de trabajadores de la obra más importante de la ciudad inició un bloqueo en la Autopista Sur con Calle 16 Sur, a la altura de la estación Sena. La razón: un retraso en el pago de sus salarios por parte de un subcontratista.
Lo que inició como una protesta laboral escaló rápidamente. Los manifestantes se desplazaron hacia la Avenida Primero de Mayo con NQS, colapsando el carril exclusivo de TransMilenio en plena hora pico. A pesar de la mediación de los gestores de Diálogo del Distrito, el corredor permaneció bloqueado, afectando a más de 15,000 usuarios que se vieron obligados a abandonar los buses y caminar.
La situación se tornó crítica cuando la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) intervino para restablecer el flujo vehicular. En medio de los disturbios, un trabajador del Metro lanzó piedras contra los vidrios de dos buses articulados, poniendo en riesgo la integridad de los ciudadanos a bordo.
La respuesta del Alcalde: “No vamos a permitir ataques”
Ante la gravedad de los hechos, el Alcalde de Bogotá fue enfático en rechazar el comportamiento del implicado. A través de sus canales oficiales, el mandatario calificó el suceso como un acto de violencia injustificable.
“Esto es inaceptable. Es un hecho violento que no se puede aceptar por parte de nadie, y mucho menos de alguien que trabaja para la ciudad”, sentenció el mandatario.
El alcalde confirmó que el agresor ya fue plenamente identificado. Además, anunció acciones legales inmediatas: “Con ayuda del Metro, TransMilenio interpondrá mañana la denuncia penal en su contra”. Asimismo, informó que el operario ya fue despedido fulminantemente por el contratista del Metro, enviando un mensaje claro de tolerancia cero frente a las agresiones a la infraestructura pública.
¿Por qué no les habían pagado a los trabajadores?
La Empresa Metro de Bogotá aclaró que la demora en los salarios está vinculada específicamente al subcontratista de Inacar, Gragontec. Según la entidad, los desembolsos que realiza el concesionario ML1 siguen estrictos controles de calidad, pero la responsabilidad directa de los pagos recae sobre los contratistas.
“Los contratistas tienen la obligación de garantizar los salarios y prestaciones de su personal”, indicaron desde la entidad, mientras se adelantaban mesas de diálogo para censar a los obreros afectados y normalizar su situación financiera.
Por ahora, la movilidad en el sur de la ciudad se ha restablecido, pero el debate queda abierto sobre la seguridad en las obras y la responsabilidad de las empresas subcontratistas en los megaproyectos de la capital. El Alcalde cerró su intervención con una advertencia: “No vamos a permitir que nadie que trabaje para la ciudad la ataque o la violente”.
