Un grupo de soldados y sus familias denunció la situación que se estaría presentando en el batallón de Tibú, Norte de Santander, donde aseguran que jóvenes que ya habrían terminado su servicio militar permanecen dentro de las instalaciones sin claridad sobre su salida.
De acuerdo con los testimonios, la incertidumbre por la falta de información oficial se suma a otras problemáticas que han generado preocupación entre los afectados, como pagos incompletos y dificultades en la entrega de alimentación.
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Soldados que terminaron el servicio militar están desesperados porque no los han sacado de Tibú
Familiares de los soldados señalaron que algunos de los jóvenes no estarían recibiendo alimentos desde hace varios días, lo que ha incrementado la angustia y las críticas frente a las condiciones en las que se encuentran.
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“¡¿Cuándo nos saca?, ¿Cuándo nos saca?, ¿Cuándo nos saca?!“, le grita desesperado uno de los solados a un Mayor del Ejército que antes de irse solo le dijo: ”¡Hoy, hoy!“. A lo que le respondió muy alterado el soldado: ”desde ayer nos está diciendo la misma mierda".
Hasta el momento, no se conoce un pronunciamiento oficial que explique las razones de la permanencia de estos soldados en el batallón ni las condiciones denunciadas.
¿Cómo funciona el servicio militar en Colombia?
En Colombia, el servicio militar hace parte de un deber constitucional, aunque actualmente lo obligatorio es definir la situación militar, ya sea prestando el servicio o mediante otros mecanismos legales.
La prestación del servicio se realiza en diferentes modalidades, como soldado del Ejército, infante de Marina, soldado de Aviación, auxiliar de Policía o en el sistema penitenciario.
En cuanto a la duración, la ley establece que el servicio puede ser de hasta 18 meses, aunque para quienes son bachilleres el periodo es de 12 meses.
Los jóvenes que prestan el servicio deben tener entre 18 y 23 años y cumplir requisitos como no tener antecedentes penales y no estar cobijados por causales de exención.
Durante este tiempo, el Estado debe garantizar condiciones básicas como alimentación, alojamiento, dotación y una bonificación mensual, además de facilitar su retorno a la vida civil una vez finalizan el servicio.
Incluso, la normativa contempla que, en casos excepcionales, el tiempo de servicio puede ser prorrogado de manera voluntaria o por necesidades institucionales, pero esto debe estar debidamente justificado y regulado.
