El presidente de la República, Gustavo Petro, lanzó una serie de acusaciones directas contra el exministro y exfiscal general Néstor Humberto Martínez, señalándolo como el responsable de fracturar el proceso de paz de 2016. Según el mandatario, la creación de la disidencia ‘Segunda Marquetalia’ no fue un evento fortuito, grupo responsable del magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, sino la respuesta a una operación de “falsa bandera” coordinada entre la Fiscalía y la DEA.
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Petro sostiene que el uso de pruebas manipuladas y agentes encubiertos buscaba extraditar a los líderes de las FARC, mencionando específicamente el caso de ‘Jesús Santrich’. El presidente calificó estas acciones como una estrategia para utilizar la lucha contra el narcotráfico con fines electorales y políticos.
El jefe de Estado fue enfático al describir la génesis de la nueva guerrilla. En sus declaraciones, Petro citó textualmente la responsabilidad que atribuye al exjefe del ente acusador:
“La segunda marquetalia nace del entrampamiento al proceso de paz de Santos. Fue la idea maquiavélica de Néstor Humberto Martínez, fiscal general, de volver a coger presos a los que habían firmado la paz y extraditarlos mediante una operación de falsa bandera con agentes de la DEA haciéndose pasar por editores mexicanos de libros”.
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Según el relato presidencial, la confusión entre literatura y narcotráfico fue la base del expediente contra Santrich. Petro detalló cómo se habrían manipulado las interceptaciones telefónicas:
“Llevó a realizar grabaciones de llamadas telefónicas en donde Santrich creía que hablaba de una edición de 5 mil ejemplares de su libro de poemas, pero los agentes de la DEA las hacían pasar como 5 kilos de cocaína; tanto Santrich como Márquez eran ignorantes de la trampa que les tendía el sobrino de Márquez, informante pago de la DEA”.
La acusación escala al detallar la procedencia de la droga utilizada en el operativo. Petro asegura que los estupefacientes fueron suministrados por colaboradores de la agencia estadounidense para incriminar a los firmantes:
“Los 5 kilos de cocaína los consiguieron con el padre de una exreina de belleza, colaborador también de la DEA. Concertaron una cita con Santrich en un hotel a donde nunca llegó, diciéndole que le iban a entregar los 5.000 libros de sus poemas. Allí llegó la fiscalía y capturó al padre de la reina con sus 5 kilos y dijeron que eran para Santrich”.
Además, el mandatario reveló que él mismo fue blanco de intentos de desprestigio similares, mencionando un episodio con familiares de Piedad Córdoba:
“La trampa se la intentaron poner también a Iván Cepeda y luego a mí, con el hermano de Piedad Córdoba, con una maleta de dólares en alguna de nuestras reuniones pero no caímos. Recuerdo cómo, usando al hermano de Piedad que no conocía, se me acercó entre la multitud a darme la mano y lo que hice fue irme hacia el carro”.
Crítica a la “estupidez” de Santrich y Márquez
A pesar de defender la tesis del montaje judicial, Petro no eximió de responsabilidad a los líderes guerrilleros que decidieron retomar las armas. El presidente criticó duramente la falta de altura ética de Santrich y Márquez tras verse acorralados por la Fiscalía:
“La baja calidad ética de los dirigentes de las farc Santrich e Iván Márquez respondiendo a la trampa con su reingreso a la lucha armada fue un acto de estúpidez suprema. Entrampados por Humberto Martínez debieron responder desde la paz y por la paz y no fueron capaces”.
Finalmente, el mandatario advirtió que estas prácticas de “entrampamiento” podrían estar reactivándose para afectar su actual proyecto político, pidiendo a la justicia de los Estados Unidos intervenir para “develar esa conspiración” que, según sus palabras, se utilizó como instrumento político en las elecciones de Colombia.
