La tragedia del accidente de avión Hércules en Putumayo continúa revelando nuevos detalles que permiten entender mejor lo ocurrido la mañana del 23 de marzo en Puerto Leguízamo, donde una aeronave militar se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar, dejando un saldo de muertos y decenas de heridos.
De acuerdo con los reportes más recientes, en el avión C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) viajaban 125 personas, entre ellas 114 uniformados de la Fuerza Pública y 11 tripulantes. La aeronave cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís, cuando, según las autoridades, no logró alcanzar la altura necesaria y terminó cayendo a tierra en cuestión de minutos.
Avión Hércules que cayó en Putumayo cumplía condiciones técnicas: avanzan investigaciones del siniestro
El general Carlos Fernando Silva Rueda, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, confirmó la magnitud de la emergencia y las acciones desplegadas para atender a las víctimas. “Está despegando desde Bogotá un avión C-130 con capacidad de 50 camillas para hacer un transporte masivo de heridos, y detrás de él irá un avión CASA 295 con 24 camillas disponibles… también van un helicóptero medicalizado y médicos adicionales para hacer la clasificación de estos heridos”, explicó el oficial.
En medio de la emergencia, uno de los puntos clave ha sido esclarecer las condiciones en las que operaba la aeronave. Sobre esto, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, fue enfático en señalar que, según la información preliminar, el avión cumplía con todos los requisitos técnicos. “La aeronave se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad y la tripulación estaba debidamente cualificada”, afirmó el funcionario, descartando inicialmente fallas relacionadas con mantenimiento o preparación del personal.
Además, el ministro aclaró uno de los aspectos que más generó inquietud tras la difusión de videos en redes sociales. “No hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales. Como consecuencia del incendio de la aeronave, parte de la munición transportada por la tropa detonó, lo cual corresponde a lo que se escucha en algunos videos”, explicó, aportando contexto a las explosiones registradas tras el impacto.
El balance de víctimas sigue siendo dinámico. Según las autoridades, al menos 77 heridos han sido trasladados a centros asistenciales, mientras otros pacientes han sido remitidos a ciudades como Florencia y Bogotá para recibir atención especializada. En total, se han contabilizado más de 80 personas lesionadas, varias de ellas en estado crítico.
El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina Acosta, confirmó la gravedad de la situación tras una reunión en el Puesto de Mando Unificado. “Un balance de 81 pasajeros de la aeronave afectados… ocho víctimas fatales, 73 heridos y 15 en estado crítico”, indicó, advirtiendo que las cifras continúan en actualización a medida que avanzan las labores de rescate.
Sobre lo ocurrido, el mandatario fue claro en señalar que aún no hay conclusiones definitivas. “No sabemos las causas, sabemos que despegó y en pocos minutos cayó… no tenemos claridad, nos hemos concentrado en atender la emergencia y en activar la red hospitalaria”, sostuvo.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro destacó la reacción de la comunidad en medio de la tragedia, resaltando el papel de los habitantes de la zona en las primeras labores de auxilio. “Es el pueblo del Putumayo quien los salvó de la muerte… llevaron agua y amor a los muchachos”, expresó, en referencia a los civiles que acudieron al lugar del siniestro incluso antes de la llegada de las autoridades.
El mandatario también envió un mensaje de reconocimiento a quienes participaron en el rescate. “Agradezco a los padres y madres que corrieron hasta el avión Hércules accidentado para salvar a los hijos de otros… es una prueba de amor y solidaridad”, agregó.
Mientras tanto, el operativo de atención continúa con el despliegue de recursos médicos, aeronaves de evacuación y personal especializado. La Armada Nacional también jugó un papel clave en la respuesta inmediata. “Tuvimos la oportuna intervención de nuestra Armada Nacional para llegar de inmediato al sitio y empezar la labor de rescate”, destacó el general Silva.
En paralelo, se conoció la lista de la tripulación del avión militar accidentado en Putumayo, conformada por 11 integrantes responsables de la operación técnica. Al mando se encontraba el mayor Jaime Alexánder Fernández Camargo, acompañado por el teniente Jhonier Albeiro Rodríguez Jiménez como primer copiloto y el subteniente Julián David González Herrera como segundo copiloto. El equipo lo completaban Natalia Rojas Velandia, Jhonathan Stid Pinzón Reyes, Javier Fernando Méndez Torres, Carlos Augusto Villa Sánchez, Valentina Lozano Castañeda, Albeiro Malaver Rivero, Juan Pablo Amador Pinilla y Melqui Alejandro Rodríguez Pulecio.
La zona del siniestro permanece acordonada mientras avanza la investigación del accidente del Hércules C-130, liderada por un equipo especializado que busca determinar si la caída fue causada por fallas mecánicas, error humano o condiciones meteorológicas adversas.
Desde el Gobierno Nacional se activaron los protocolos de atención a las familias de las víctimas. El ministro de Defensa reiteró el llamado a la prudencia frente a versiones no confirmadas. “Hemos activado todos los protocolos de acompañamiento y apoyo… y pedimos un manejo responsable de la información”, señaló.
Por ahora, el país sigue atento a la evolución de los militares heridos, mientras se esperan respuestas claras sobre las causas de este accidente aéreo en Putumayo, que enluta a la Fuerza Pública y deja múltiples interrogantes sobre uno de los siniestros más graves recientes en operaciones militares en Colombia.
