En un operativo conjunto entre el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI), fueron allanados 13 inmuebles en el departamento del Tolima. Esto tuvo lugar en los municipios de Suárez, El Espinal e Ibagué, pusieron al descubierto el funcionamiento de una red trasnacional dedicada a la estafa masiva de ciudadanos mediante la promesa de trámites migratorios fraudulentos para legalizar su estancia en territorio estadounidense.
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Durante las inspecciones judiciales a viviendas y oficinas, las autoridades se encontraron con varias evidencias que daban cuenta de la clase del engaño. Según el reporte oficial del ente acusador, se incautaron dispositivos de almacenamiento electrónico, teléfonos celulares, computadores portátiles y la suma de 16’867.000 pesos en efectivo. Sin embargo, los hallazgos más sorprendentes fueron los elementos utilizados para suplantar la autoridad, como banderas, pendones con el logo del Departamento de Seguridad de Estados Unidos y dos chalecos tácticos con la inscripción ‘Police Ice’, utilizados presuntamente para dar una apariencia de legalidad a sus operaciones.
De chalecos del ‘ICE’ a rituales de santería: los hallazgos en Tolima
La red no solo falsificaba documentos oficiales como permisos de trabajo, procesos de asilo positivo y exenciones de inadmisibilidad. El componente psicológico y la desesperación de los migrantes eran explotados a través de prácticas esotéricas. En las fotografías y videos captados durante los operativos, se observa que en varios de los inmuebles allanados existían altares de santería. Estos eran ofrecidos a las víctimas como una supuesta “garantía espiritual” para evitar que fueran deportadas por las autoridades norteamericanas.
De acuerdo con la investigación liderada por la Delegada para la Seguridad Territorial, los cerebros detrás de este entramado ilícito residen en Estados Unidos. Desde allí, utilizaban plataformas digitales y redes sociales para captar a sus víctimas. El gancho principal consistía en la supuesta gestión de visas o asilos políticos, servicios por los cuales exigían pagos que oscilaban entre los 300 y los 10.000 dólares.
Una estafa trasnacional que cobraba hasta 10.000 dólares
El material probatorio, que incluye agendas y tarjetas bancarias, sugiere una estructura organizada que se aprovechaba de la vulnerabilidad social de los extranjeros que buscan regularizar su estatus en el país del norte. “La Fiscalía General de la Nación, a través del CTI y en articulación con el HSI, identificó 13 inmuebles que estarían al servicio de una red transnacional señalada de ofrecer trámites migratorios fraudulentos a latinos que llegaban a Estados Unidos”, confirmó el organismo judicial en su informe de los hechos.
Las autoridades advierten que estas redes suelen camuflarse bajo la fachada de oficinas de asesoría legal para atraer a personas que, por temor o desconocimiento, terminan entregando sus ahorros a cambio de documentos sin ninguna validez jurídica. Por ahora, la situación jurídica de las personas vinculadas a esta investigación se encuentra en fase de resolución. La Fiscalía ha enfatizado que las actuaciones se rigen bajo los preceptos de presunción de inocencia, mientras se analiza la información extraída de los dispositivos electrónicos incautados para identificar a la totalidad de los integrantes de esta red en ambos países.
