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“El bandido se la pasa por la faja”: Miguel Polo Polo defendió la propuesta de armas de Abelardo de la Espriella

El congresista encendió el debate nacional al confirmar su apoyo a la candidatura de Abelardo De la Espriella.

Abelardo de la Espriella y Miguel Polo Polo
Abelardo de la Espriella y Miguel Polo Polo Foto: X de Miguel Polo Polo

Miguel Polo Polo no da tregua en sus redes sociales. El representante a la Cámara, conocido por ser una de las voces más radicales de la oposición, volvió a agitar el avispero político al anunciar su voto por el abogado Abelardo De la Espriella. ¿La razón? Una de las banderas más polémicas del jurista: la flexibilización del porte de armas en Colombia.

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A través de sus canales oficiales, el legislador lanzó una serie de dardos contra las políticas de seguridad actuales, argumentando que las restricciones vigentes solo dejan en desventaja a quienes sí cumplen las normas.

Para Polo Polo, la prohibición del porte de armas no es una medida de protección, sino un obstáculo para la legítima defensa. Según el congresista, el sistema actual genera un desequilibrio donde el delincuente siempre lleva la ventaja operativa.


“Hay que entender que la prohibición del porte de armas solo desarma al ciudadano de bien que cumple la ley, mientras que el bandido se la pasa por la faja”, afirmó tajantemente el congresista.

El representante sustentó su postura citando cifras sobre la criminalidad en el país, asegurando que la ilegalidad es la verdadera protagonista de la violencia. “Cerca del 98% de los homicidios con armas de fuego se cometen con armas ilegales. Ahí están los grupos terroristas”, añadió, vinculando directamente la restricción con el fortalecimiento de las bandas criminales.

La declaración de Polo Polo no se limitó a un ataque institucional, sino que apeló al sentimiento de inseguridad que reportan comerciantes y empresarios en las principales ciudades del país. Para él, portar un arma no es un acto de violencia, sino un mecanismo para salvaguardar la libertad y la propiedad privada.

“Las familias, los empresarios, los comerciantes y los ciudadanos que respetan la ley tienen derecho a defender su vida”, concluyó, alineándose perfectamente con el discurso de “orden y autoridad” que promueve De la Espriella.

Como era de esperarse, la publicación ha generado una ola de reacciones divididas. Mientras sus seguidores aplauden la “valentía” de sus palabras, otros sectores advierten sobre los peligros de una posible “ley del talión” en un país con heridas de guerra aún abiertas. puede gustar:

A través de sus canales oficiales, el legislador lanzó una serie de dardos contra las políticas de seguridad actuales, argumentando que las restricciones vigentes solo dejan en desventaja a quienes sí cumplen las normas.

Para Polo Polo, la prohibición del porte de armas no es una medida de protección, sino un obstáculo para la legítima defensa. Según el congresista, el sistema actual genera un desequilibrio donde el delincuente siempre lleva la ventaja operativa.

“Hay que entender que la prohibición del porte de armas solo desarma al ciudadano de bien que cumple la ley, mientras que el bandido se la pasa por la faja”, afirmó tajantemente el congresista.

El representante sustentó su postura citando cifras sobre la criminalidad en el país, asegurando que la ilegalidad es la verdadera protagonista de la violencia. “Cerca del 98% de los homicidios con armas de fuego se cometen con armas ilegales. Ahí están los grupos terroristas”, añadió, vinculando directamente la restricción con el fortalecimiento de las bandas criminales.

La declaración de Polo Polo no se limitó a un ataque institucional, sino que apeló al sentimiento de inseguridad que reportan comerciantes y empresarios en las principales ciudades del país. Para él, portar un arma no es un acto de violencia, sino un mecanismo para salvaguardar la libertad y la propiedad privada.

“Las familias, los empresarios, los comerciantes y los ciudadanos que respetan la ley tienen derecho a defender su vida”, concluyó, alineándose perfectamente con el discurso de “orden y autoridad” que promueve De la Espriella.

Como era de esperarse, la publicación ha generado una ola de reacciones divididas. Mientras sus seguidores aplauden la “valentía” de sus palabras, otros sectores advierten sobre los peligros de una posible “ley del talión” en un país con heridas de guerra aún abiertas.

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